Poema: Sequía

Peinando el Suelo extendido
Va la Brisa decembrina
Apacible, peregrina,
Pregonando tu sonrisa
Que tú hondo mirar, sin prisa,
Seca mi aliento dormido.

Extasiado en los esteros
De tu par de ojazos negros,
Aunque es por fugaz instante
Bálsamo al fuego abrasante
Que me calcina y es delirio:
¡Tu alma de nevado lirio!


Y, tú, jum…como si nada!
Cual esquiva y grácil hada
Me pierdes en los recodos
Íngrimos y muy espinosos,
De tu abrazador desdén:
¿Por qué pagas mal, por bien?

Ves que sediento y latente
Voy a beber de la fontana
Dulce, purita y lozana,
Que tus labios puros vierten
Sin lograr, por más que intente,
Abrevar !junto a tu fuente¡

Por: Andrés Felipe Gallego

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