Vendaval tumba la única aula multigrado en comunidad de Nueva Esperanza y deja 35 estudiantes sin clases
Un fuerte vendaval destruyó el 22 de septiembre el aula multigrados Santo Domingo Savio en la selva de Matavén, ubicada en el municipio de Cumaribo, Vichada. El colapso de esta estructura, tipo maloca, que había sido levantada por los propios padres de familia, dejó sin clases a unos 35 niños y niñas de la etnia sikuani. La comunidad educativa solicita a las autoridades departamentales y municipales la construcción inmediata de una infraestructura de concreto que soporte los embates climáticos de la zona.
El docente de la sede, Renán Pónare, indicó que el colapso del techo no dejó personas lesionadas y la comunidad logró rescatar la mayoría de los materiales pedagógicos y pupitres. Sin embargo, al no contar con una planta física alternativa, el servicio educativo presencial se encuentra paralizado.
El centro educativo está ubicado en la apartada comunidad de Nueva Esperanza, en el sector Atana Piriame, junto al río Orinoco. Pónares es el único profesor y atiende en modalidad multigrado a los estudiantes de primero a quinto de primaria. Esta aula, está adscrita a la sede principal Sendero de Paz de Barranco Colorado.
Carlos Alberto Galindo Mariño, rector del colegio Sendero de Paz de Barranco Colorado, aseguró que se enteró de la novedad este 24 de septiembre y precisó que radicará de inmediato la novedad de manera formal que el vendaval se llevó la maloca del aula multigrados a la secretaría de educación.
“Me tocará dar la información por escrito sobre este incidente a la Secretaría de Educación a ver qué posibilidad hay para que ellos puedan tomar la decisión y hacer la construcción de una infraestructura adecuada para los niños”, enfatizó Galindo.
Siete años esperando por un aula de cemento
Según denunció el docente Pónare y la comunidad educativa, antes de la emergencia climática que se llevó la escuela, ya era crítica la situación. Los estudiantes recibían clases hacinados en una choza de palma que siempre estuvo a punto de caerse. Tras el ventarrón, los materiales, incluyendo pupitres y tableros, quedaron expuestos y el espacio quedó completamente inutilizable.
“Llevo siete años laborando como docente aquí y la única respuesta desde la Secretaría de Educación es que ya nos van a construir una nueva aula. Llevamos siete años esperando y no ha llegado ni una sola visita de la secretaría ni de la alcaldía”, denunció el profesor.
Según Ponare, la última solicitud formal de la comunidad fue radicada el 25 de abril de 2025 ante la Alcaldía de Cumaribo y la Gobernación, pero hasta la fecha no han recibido ninguna respuesta ni directriz institucional por parte de la Secretaría de Educación del Departamento del Vichada.
Desde la dirección del Centro Educativo también confirman el abandono institucional. El rector Galindo manifestó que la necesidad de una nueva infraestructura educativa ya había sido expuesta directamente en las mesas de trabajo ante altos funcionarios de la administración regional. “Incluso en la reunión de los directivos yo le puse en conocimiento al director de Planeación Departamental. No sé cómo estará ese trámite», dijo.
«Yo le hago un llamado a la Secretaría, a la Gobernación y a la Alcaldía de Cumaribo, que se coloquen la mano en el corazón y nos colaboren al menos con la construcción de un aula. Eso es lo que yo quiero para tener un ambiente laboral adecuado y que los niños se sientan cómodos”, enfatizó el maestro Pónare.
El capitán indígena de la comunidad Nueva Esperanza, Ronaldo Pónare, también se pronunció en un video que recibió este medio de comunicación, “Necesitamos urgentemente que la Gobernación, el Municipio de Cumaribo y la Defensoría del Pueblo miren la realidad de estos niños y el profesor que no tienen donde terminar estos meses de trabajo escolar”, dijo.
“Aquí siempre hablan de educación de calidad, pero esa calidad yo no la veo por ninguna parte», puntualizó el maestro Ranan Ponare.
Y ante la parálisis de las clases, según lo expresado por el director Galindo, la comunidad indígena de Nueva Esperanza ha convocado a una reunión comunitaria de emergencia para evaluar las medidas a tomar y exigir la presencia de los entes gubernamentales.
La comunidad indígena también reporta fallas graves en el Plan de Alimentación Escolar (PAE). Debido a las dificultades de acceso por las vías fluviales y terrestres, los alimentos especialmente las frutas, llegan con frecuencia dañados o en avanzado estado de descomposición a la comunidad, afectando la nutrición de los menores.
