«No queremos promesas, queremos soluciones»: el drama del agua en Puerto Carreño
Por Gardenia Rebolledo
Los habitantes de Puerto Carreño llevan años sufriendo por irregularidades en el servicio de acueducto. La baja presión de la red, la disminución de horas de servicio o la ausencia total del agua potable, son el pan de cada día en una ciudad que está rodeada tres ríos: el Bita, El Meta y El Orinoco.
Don Porfirio Mendoza Cárdenas, un adulto mayor de 82 años de edad que vive en La Primavera, dice que el servicio es deficiente, con baja presión y presenta horarios irregulares. Lo peor, asegura, es que “no hay ninguna información por parte de la empresa encargada del acueducto EMPCA”.
Yolanda Rodríguez, habitante del barrio Tamarindo, lleva dos meses padeciendo por el agua. Tiene que comprar diariamente agua en bolsa para el consumo y para preparar sus comidas. El agua para asear, lavar y mantener el saneamiento básico mínimo de su hogar, la compra por canecas. Es un gasto diario, dijo, de entre $35.000 a $40.000. Sin embargo, le resulta inexplicable tener que pagar al final de mes el recibo de un servicio que no recibe.
La de don Porfirio y Yolanda también es la realidad de cientos de residentes en sectores como el barrio Simón Bolívar, Piedras de Custodio, Mateo, Samper, Tamarindo, Polvorín y Villa del Carmen. ¿Cuál es la situación? ¿Cuándo se soluciona?, son las preguntas que los afectados tienen para EMPCA, la empresa que opera los servicios públicos en la capital de Vichada.
“¿Qué pasa con el agua potable?, ¡Queremos agua ya!, Le pedimos respuestas claras y soluciones reales al alcalde de Puerto Carreño y a EMPCA. No queremos promesas, queremos soluciones”, dijo Flor Alva Rodríguez, habitante del barrio Tamarindo.
Buscando respuesta para sus comunidades, algunos presidentes de junta de acción comunal han solicitado respuestas y soluciones por parte de EMPCA. “La empresa nos dijo que ya estaba solucionado y, que en los lugares donde no llegaba el agua, por la distancia y las malas redes, les colocarían un camión cisterna que llevaría uno o dos viajes de agua todas las semanas. Sin embargo, el camión cisterna solo cumplió una o dos veces hace más de un mes y no ha vuelto a llegar”, dijo Alcira Prada, presidenta de la JAC de La Primavera. Y agregó: “La alcaldía no se ha manifestado de ninguna manera”
En un recorrido por diferentes barrios de la ciudad, este medio de comunicación observó que hay quienes logran abastecerse con electrobombas en pozos perforados. En algunos sectores, ni siquiera con electrobomba pueden acceder al agua.
El Morichal buscó de manera presencial y telefónica a la gerente de EMPCA para conocer el motivo de las fallas denunciadas y el plan de contingencia de la empresa para afectar lo menos posible a la comunidad, sin embargo, al momento de la publicación de esta historia, no obtuvimos respuesta.
Un acueducto obsoleto
La crisis que vive hoy Puerto Carreño no es nueva ni sorpresiva. La planta potabilizadora que abastece la ciudad fue construida hace más de 40 años por la Comisaría Especial de Vichada en los años 80, y desde entonces ha sido remendada por distintas administraciones sin solución de fondo. El Morichal ha documentado estas fallas desde 2020, cuando SEPPCA operaba el servicio y su propio director reconocía que la red era demasiado antigua para la demanda. En 2022 el acueducto pasó a manos de EMPCA, pero el cambio de operador no cambió la realidad: en enero de 2023 el servicio entró en estado crítico y se redujo el horario de suministro, y en 2024 la historia se repitió, con válvulas abiertas únicamente entre las 5:00 a.m. y las 11:00 a.m. para que el tanque pudiera recuperarse.
Son más de cuatro décadas de parches sobre una infraestructura que nunca fue renovada, y una ciudad que, paradójicamente rodeada por los ríos Bita, Meta y Orinoco, sigue sin garantizar a sus habitantes el derecho más básico: el agua potable.
