Presentan demanda para restablecer derechos territoriales del Resguardo Indígena Corozal Tapaojo
Con el propósito de restablecer los derechos étnico-territoriales de las comunidades que integran el Resguardo Indígena Corozal Tapaojo, la Unidad de Restitución de Tierras (URT) presentó una demanda ante el Juzgado Segundo Civil del Circuito Especializado en Restitución de Tierras de Villavicencio.
El proceso busca reconocer los derechos de 354 familias —unas 1.336 personas— pertenecientes a los pueblos sáliva y piapoco, asentadas en un territorio ancestral de 45.430 hectáreas y 4.731 metros cuadrados, ubicado entre los municipios de Puerto Gaitán (Meta) y Santa Rosalía (Vichada). Estas comunidades han sido víctimas del conflicto armado, al sufrir confinamientos, desplazamientos y abandonos forzados, además de otras afectaciones históricas a su territorio y su modo de vida.
Entre las principales pretensiones de la demanda se encuentran el reconocimiento de los pueblos sáliva y piapoco como víctimas del conflicto armado, la garantía del goce efectivo de sus derechos territoriales colectivos, la ampliación del Resguardo Indígena Corozal Tapaojo y la implementación del Plan Integral de Reparación Colectiva.
El documento también incluye solicitudes orientadas a la protección de los derechos culturales, ambientales y de salud, así como la puesta en marcha del Sistema de Educación Indígena Propio (SEIP), como una forma de garantizar la autonomía educativa y cultural de los pueblos que habitan este territorio.
“Con esta actuación reafirmamos nuestro compromiso con los pueblos indígenas del Meta y Vichada. La restitución de sus territorios no solo es una medida de justicia, sino una apuesta por la preservación cultural y la paz en los Llanos Orientales”, destacó Robert Gabriel Barreto, director territorial de la Unidad de Restitución de Tierras en Meta.
La demanda presentada por la URT busca avanzar en la reparación integral de los pueblos indígenas afectados por la violencia y en la consolidación de una paz duradera basada en el reconocimiento de sus derechos ancestrales sobre la tierra.
