José Guillermo, el hombre que murió esperando una remisión
La vida de José Guillermo Reyes Castañeda, de 61 años, se apagó el pasado 6 de agosto, en el hospital San Juan de Dios de La Primavera, Vichada, mientras esperaba una cama en un hospital de tercer nivel y un traslado aéreo medicalizado al centro del país, que nunca llegó.
“Mi tío se murió esperando una cama que nunca llegó. Dejaron morir a mi tío allá”, manifestó con profunda indignación e impotencia Luz Dary León, sobrina de José Guillermo.
A pesar de que él tenía una orden de remisión con carácter de urgencia vital para que fuera trasladado a un hospital de tercer nivel, para valoración por neurología y toma de tomografías de cráneo, laboratorios y demás estudios, no alcanzó a realizarse ninguno.
Según Luz Dary León, la entidad promotora alegó de manera reiterada que «no había disponibilidad de camas en la red hospitalaria nacional». Su familia responsabiliza a la Nueva EPS por las trabas administrativas que congelaron su remisión, en una espera que le ocasionó dos paros respiratorios con reanimación y posterior fallecimiento.
Hoy, La Primavera no solo lamenta la pérdida de un habitante querido, sino que comparte la indignación de una familia que vio cómo la burocracia deshumanizó la identidad de José Guillermo, tratándolo como un trámite pendiente hasta que su cuerpo no resistió más.
“Dios lo tenga en su santa gloria don José duro saber su partida y morir esperando una remisión que negligencia”, escribió Ferhur Or en Facebook.
El Concejal de Puerto Carreño, Jorge Davila García, también comentó sobre el caso de José Reyes, y habló de la difícil situación que atraviesa el departamento en materia de salud.
“El drama que tenemos que afrontar todos los usuarios de la nueva EPS en el Vichada, en Carreño es igual y a veces peor, pacientes con Infartos que los trasladan después de 10, 15 días… Pacientes que han fallecido esperando la atención especializada en fin se ha deshumanizado la atención en salud en el VICHADA”, escribió Davila.
¿Quién era José Guillermo Reyes Castañeda?
Nacido en Cáqueza, Cundinamarca, José Guillermo viajó al Vichada hace más de 30 años en busca de trabajo. Lo que empezó como un destino laboral se convirtió en su proyecto de vida.
En La Primavera formó un hogar con su esposa, María. No tuvo hijos biológicos: ayudó a criar a los hijos de su compañera y se ganó el respeto de una familia que hoy lo llora.
Sus amigos del pueblo lo llamaban «Guarapo». Los niños y vecinos de la cuadra, que crecieron frente a su casa, le decían «Teté». Quienes lo conocieron lo describen como un hombre alegre y trabajador.
Una vecina lo recuerda por sus gestos con su esposa: «Quería mucho a doña María. Se comía un helado y él le daba la mitad del helado a su María. No llegaba a la casa sin su partecita para ella».
Amigos y familiares entrevistados por este medio dijeron que el municipio perdió a un vecino que entregó tres décadas a La Primavera y que pasó sus últimos días en una disputa burocrática.
Su muerte deja luto en el hogar que construyó y una comunidad que exige que el nombre de «Teté» no quede en el olvido.
