Inírida declara alerta roja por aumento del nivel del río. Ya hay sectores afectados
Ante el incremento sostenido en los niveles del río Inírida y la alta probabilidad de desbordamientos por la intensa temporada de lluvias, la Alcaldía de Inírida declaró la alerta roja mediante el Decreto 087 del 26 de junio de 2025. La decisión se adoptó tras una sesión extraordinaria del Consejo Municipal de Gestión del Riesgo, en la que se evaluó la situación climática que atraviesa el municipio.
El decreto busca activar los protocolos de prevención y atención ante posibles emergencias ocasionadas por la creciente de los ríos Guaviare e Inírida. Hosni Calderón Parra, director municipal de Gestión del Riesgo, indicó que en las próximas horas se realizará una caracterización en las zonas ribereñas para identificar sectores ya inundados y establecer si hay personas damnificadas. Las visitas estarán lideradas por la Alcaldía en articulación con la Gobernación, Bomberos, Defensa Civil y Cruz Roja, entre otras entidades.
Según el Decreto 087, el pasado 26 de junio el nivel del río Inírida se ubicaba en 12,74 metros. Además, en el informe técnico N.° 175 del 24 de junio, el IDEAM alertó sobre una alta probabilidad de crecientes súbitas en los ríos de la región, situación que podría afectar a la ciudad de Inírida.
Aunque oficialmente no se reportan damnificados en el casco urbano de la ciudad, habitantes consultados por EL MORICHAL precisan que ya sienten los efectos de la ola invernal.
“Tenemos dos adultos mayores y no sabemos a dónde meterlos. El agua sigue creciendo y no ha venido ninguna entidad por acá”, denunció Líder Bernal Trujillo, residente del Municipio de Inírida. Por eso, pidió ayuda urgente para quienes no tienen cómo costear un arriendo ni a dónde trasladarse.
La preocupación también se extiende a los sectores indígenas. Arnulfo López, capitán de la comunidad de El Paujil, hizo un llamado al Gobierno Nacional y Departamental: “El agua ya afecta nuestros animales, nuestros cultivos de yuca y plátano. Necesitamos ayuda urgente, porque cada día el río sube más y pone en riesgo nuestra seguridad alimentaria”.
El decreto establece medidas como la activación del Centro de Salud en modo preventivo, el alistamiento de vehículos, maquinaria y personal para atender emergencias, y la implementación de campañas educativas sobre gestión del riesgo. También ordena la verificación de afectaciones agropecuarias y la actualización del inventario de zonas vulnerables.
Además, se hace un llamado a la ciudadanía para asumir con responsabilidad su papel en la gestión del riesgo, actuando con precaución y acatando las instrucciones de las autoridades.
Mientras tanto, las comunidades afectadas esperan que la presencia institucional se materialice rápidamente en acciones concretas. La emergencia aún no ha alcanzado su punto más crítico, pero los testimonios desde los territorios advierten que el tiempo para actuar se está agotando.
