Indígenas de Barrancominas denuncian que sus niños siguen sin útiles escolares, pese a que el gobernador asegura haberlos entregado
Foto de portada: Estudiantes del Colegio Maquilam de Barrancominas, durante evento organizado por la Alcaldía a mediados de febrero. Foto tomada del Facebook de la Alcaldía.
Un mes después de haber iniciado el año escolar, las comunidades indígenas del municipio de Barrancominas (Guainía), siguen esperando los kits escolares que la Gobernación del departamento prometió entregar. Así lo denunció públicamente la Asociación de Cabildos y Autoridades Tradicionales Unión de Indígenas de Guainía y Vichada, ASOCAUNIGUVI, en un comunicado fechado el 24 de febrero de 2026, en el que calificó la situación como un abandono institucional que amenaza con agravar la deserción escolar en los resguardos.
«A hoy, nuestras autoridades tradicionales y capitanías nos reportan que las escuelas de nuestras comunidades indígenas continúan sin recibir los kits escolares», señala el comunicado firmado por la organización. La falta de útiles escolares estaría afectando, según Wilter Rodríguez, presidente de ASOCAUNIGUVI, a cerca de 4.000 estudiantes que pertenecen a las comunidades ubicadas a orillas del río Guaviare, entre el raudal de Mapiripana y Puerto Esperanza.
La respuesta de la Gobernación no tardó. Un día después de publicado el comunicado, el gobernador Arnulfo Rivera apareció en un video en su cuenta de Facebook asegurando que el 25 de febrero se estaban entregando los kits escolares en Barrancominas.
Sin embargo, Wilter Rodríguez, presidente de ASOCAUNIGUVI y quien se encontraba ese mismo día en el municipio, desmintió la versión oficial. «Los niños siguen sin los útiles», afirmó al mediodía de este 26 de febrero.
El Morichal buscó de manera insistente, durante dos días, a Leandra Cárdenas, secretaria de Educación de Guainía, vía WhatsApp y telefónicamente, para conocer su versión frente a estos cuestionamientos. No hubo respuesta.
De la educación contratada al caos administrativo
En el trasfondo de esta disputa hay un cambio administrativo que las comunidades indígenas describen como el origen del problema. Hasta hace poco, el Vicariato Apostólico de Inírida operaba bajo el modelo de educación contratada y se encargaba de entregar los kits, garantizar las residencias escolares, el transporte, la infraestructura y el talento humano en algunas de las zonas más remotas del departamento. Ese esquema, según los líderes indígenas, funcionaba porque involucraba a las propias comunidades en la toma de decisiones.
«Todo era dialogado, todo era concertado, se avalaba», explicó Rodríguez a El Morichal. «Ahora que lo tomó la Secretaría de Educación, todo ha sido un caos.»
Según el líder indígena, la Gobernación despojó al Vicariato de cuatro de los cinco componentes de la canasta educativa contratada —kits, residencias, transporte e infraestructura— argumentando que la institución eclesiástica no cumplía con sus funciones. Pero, a juicio de ASOCAUNIGUVI, la Gobernación ha demostrado ser todavía menos eficiente: «Dijeron que iban a ser mejores, y esta es la fecha en que no han entregado nada», señala Rodríguez.
Lo que más preocupa a las autoridades indígenas no es solo el retraso, sino el uso que sospechan podría darse a esas entregas. Rodríguez advierte que la Gobernación estaría esperando un momento estratégico para distribuir los materiales y convertir una obligación constitucional en un acto de campaña electoral, en un momento en el que Guainía tiene elecciones al Congreso.
«Van a hacer política con eso, van a utilizar esas entregas como compra de votos», denunció.
La organización también señala que el manejo de los contratos educativos ha estado acompañado de criterios políticos en la selección del personal. Según Rodríguez, quienes tienen afinidad con el partido de la U (el partido del gobernador Rivera) son los que consiguen empleo, mientras que los capitanes indígenas han perdido toda capacidad de incidir en las decisiones que afectan a sus propias comunidades. «Los capitanes quedan en el limbo. No tienen autoridad, no tienen absolutamente nada», afirmó.
4.000 estudiantes en espera
ASOCAUNIGUVI calcula que alrededor de 4.000 estudiantes indígenas se ven afectados por esta situación. La organización exige a la Gobernación y a la Secretaría de Educación actuar de manera inmediata y advierte que la ausencia de útiles escolares es «un detonante directo para la deserción escolar» en territorios donde las necesidades de los pobladores son latentes.
«Nuestros niños merecen respeto, dignidad y un Estado que cumpla con sus obligaciones constitucionales sin demoras ni excusas», concluye el comunicado.
Como lo precisamos al inicio, la secretaria de Educación del Guainía no respondió a las solicitudes de información de este medio.
