El suplicio de la salud que viven los docentes de Vichada
Foto de portada: Sede de Asodevi en Puerto Carreño.
“Hoy me siento desamparado por la falta de servicios de salud”, dice, sentado detrás del escritorio de su oficina en la Normal Superior de Puerto Carreño (Vichada), Gabriel Salcedo, un profesor de 65 años que lleva 47 al servicio de la educación, quien requiere una filtración en el hombro izquierdo, cirugías para cataratas en sus ojos y exámenes generales. “Esto es degradación de la vida, de la dignidad, y eso duele”.
Las denuncias de Salcedo no son aisladas. Docentes de distintos municipios del departamento aseguran que, desde la entrada en vigor del nuevo modelo de salud en mayo de 2024, la prestación del servicio ha empeorado de manera significativa.
La reforma eliminó la intermediación de las Uniones Temporales (UT) y centralizó la operación en la Fiduprevisora y el Fondo Nacional de Prestaciones Sociales del Magisterio (FOMAG). Antes, dicen los docentes, el sistema era administrado por 10 UT a nivel nacional; hoy, con la contratación directa con la red pública y abierta, existen más de 3.000 contratos.
Aunque el objetivo era ampliar la cobertura, los docentes consultados aseguran que el cambio afectó la oportunidad, eficiencia y eficacia del servicio. En Puerto Carreño persisten las quejas por falta de citas médicas, demoras en exámenes especializados y dificultades en la entrega de medicamentos.
Según José Dumar Hernández Romero, presidente de la Asociación de Educadores de Vichada (Asodevi), los maestros pasaron de ser atendidos por una IPS privada a depender exclusivamente de la red pública tras desacuerdos tarifarios entre la Fiduprevisora y la IPS La Fontana, anterior prestadora del servicio.
Desde septiembre de 2025, el Hospital San Juan de Dios, eje central de la red de salud pública en Vichada, es la encargada de atender a los maestros. El cambio, coinciden los educadores, colapsó el acceso al sistema de salud del magisterio. La escasez de citas y la limitada capacidad hospitalaria han llevado a algunos docentes a pagar entre 20.000 y 60.000 pesos a terceros para que hagan filas nocturnas en la entrada del hospital y así asegurar un turno para laboratorio o consulta con especialistas.
Yvonne Mena, docente y actual secretaria de Salud de Asodevi, aclaró que desde que asumió el cargo, hace cuatro meses, ha recibido más de 80 quejas por falta de medicamentos y remisiones en todos los municipios de Vichada. Hoy, enfatizan los docentes, se ven obligados a recurrir a la acción de tutela para garantizar tratamientos médicos oportunos.
A esto se suma el malestar por los altos descuentos en salud. Los educadores aportan el 14 % de su salario, lo que se traduce en descuentos mensuales que oscilan entre 800.000 y 1.300.000 pesos, cifras que contrastan con la deficiente calidad del servicio recibido.
Miram González, docente del departamento, denunció además una “tramitología engorrosa” para acceder a servicios de primer nivel. “Todo pasa por solicitudes al FOMAG, que luego coordina con el hospital citas que ‘sobran’. Eso alarga y dificulta el acceso”, explicó.
El Morichal buscó a Álvaro Cardoso, gerente del Hospital San Juan de Dios, para conocer su opinión al respecto. Aunque se mostró dispuesto a recibirnos, al momento de publicación de esta noticia, no fue posible el espacio.
Hasta noviembre, los docentes contaban con un convenio para la dispensación de medicamentos con la farmacia Discolmet, la única IPS farmacéutica en Puerto Carreño. Sin embargo, en diciembre fueron notificados de la suspensión del servicio, obligándolos a comprar por cuenta propia tratamientos vitales.
“En mi caso he tenido que comprar mensualmente los medicamentos, que son especializados y no puedo suspenderlos, porque mi salud se deterioraría gravemente”, relató Sonia Prada, docente y adulta mayor. En algunos casos, estos gastos superan el millón trescientos mil pesos mensuales.
A finales de 2025, tras un paro que inició como una protesta de 72 horas y se tornó indefinido, se lograron acuerdos con el Ministerio de Educación Nacional, FOMAG, Fecode y la Fiduprevisora. No obstante, para Asodevi, estos compromisos no se han materializado.
“Los acuerdos quedaron solo en el papel. El cumplimiento no supera el 20 %”, aseguró Hernández Romero.
En enero de 2026, Asodevi sostuvo una reunión con el gobernador de Vichada, Fulberto Guevara; el secretario de Educación, Julio César Hidalgo; y el director del Hospital San Juan de Dios, Álvaro Cardoso. Allí se reiteraron las problemáticas y el gobernador, dicen las directivas de Asodevi, se comprometió a gestionar soluciones ante el Ministerio de Educación y la Fiduprevisora.
Entre los anuncios, se contempla la posible llegada de una IPS privada para atender al magisterio en Puerto Carreño, la activación del laboratorio Orinoco para docentes y sus familias, y el trámite para reactivar la dispensación de medicamentos con la farmacia Discolmet.
Pese a que desde Asodevi reconocen que la E.S.E departamental dispuso de una red de enlaces municipales para facilitar la articulación del servicio en salud en los cuatro municipios del Vichada, reclaman por soluciones urgentes a las fallas del sistema. La salud, advierten, no puede seguir esperando.
