Rueda de prensa deja más dudas que certezas sobre toque de queda decretado por la Alcaldía de Inírida
Tras el anuncio del Decreto 095 de 2025 que impone un toque de queda nocturno y prohíbe la circulación de motocicletas con parrillero en todo Inírida, las autoridades locales convocaron una rueda de prensa este jueves al final de la tarde con la intención de justificar las medidas y calmar la creciente zozobra entre la ciudadanía. Sin embargo, la comparecencia pública dejó más interrogantes que respuestas.
El encuentro con medios de comunicación fue encabezado por el alcalde encargado, Uriel Aponte Cabría, y el coronel Alfonso Burbano, comandante de la Policía en Guainía. A pesar de que el objetivo era brindar claridad, ambas autoridades evitaron ofrecer explicaciones concretas sobre las razones que motivaron la adopción de medidas tan drásticas.
“Quisimos tener una delicadeza ante esta información, evitando el pánico y la zozobra”, dijo Aponte, en alusión a las versiones que circulan en redes sociales sobre un presunto atentado en la ciudad. Aunque reconoció que es necesario “precisar la información para la ciudadanía en la mayor brevedad posible”, no detalló qué tipo de amenaza o hecho específico llevó a decretar el toque de queda. “Lo único que está prohibido es el parrillero, hasta que tengamos la claridad y seguridad de que ya no vamos a tener ninguna anomalía en el tema de seguridad”, agregó.
El coronel Burbano, por su parte, reiteró que “son unas alertas que se están tomando a nivel nacional” y que la Policía trabaja con base en “una información que se está verificando”, sin confirmar su origen ni naturaleza. “No hay que crear caos ni alertas que no son verdaderas… son posibles afectaciones que pueden estar ocurriendo. Son temas de investigación judicial y de inteligencia, por razones de fuerza hay cosas que no podemos decir en este momento”, afirmó.
La falta de precisión ha generado malestar entre los ciudadanos, quienes esperaban explicaciones claras frente a las restricciones. El contexto nacional, marcado por recientes atentados de grupos armados ilegales, ha incrementado la tensión local, y la circulación de rumores sobre posibles hechos violentos ha contribuido al ambiente de incertidumbre.
Las autoridades insisten en que el comercio y el transporte no se verán afectados durante el día, y que las medidas buscan prevenir situaciones que aún están en evaluación. Sin embargo, sin una narrativa oficial clara, la rueda de prensa pareció más un intento de contener los efectos de la desinformación que una estrategia efectiva de comunicación institucional.
Por ahora, el decreto sigue vigente y establece sanciones para quienes lo incumplan, incluyendo comparendos, inmovilización de vehículos y multas equivalentes a 16 salarios mínimos diarios legales vigentes. Las restricciones aplican de 11:00 de la noche a 5:00 de la mañana, y la prohibición del parrillero rige durante las 24 horas, sin distinción de género.
Mientras no se expida un nuevo acto administrativo que derogue o modifique estas medidas, los habitantes de Inírida deberán seguir acatándolas, sin saber exactamente por qué.

Se metió la guerrilla