Organismos de socorro atienden emergencia en Santa Rosalía por desbordamiento del río Meta
Con el 70% del casco urbano sumergido, la comunidad de Santa Rosalía, Vichada, enfrenta una de sus crisis más severas. De acuerdo con información de las autoridades, se han registrado más de 250 familias afectadas en el censo, aunque se estima que la cifra real supera las 550 damnificadas.
La emergencia comenzó a evidenciarse aproximadamente el 4 de junio, como consecuencia del incremento sostenido del nivel del río Meta. Sin embargo, desde el 2 de junio la Alcaldía de Santa Rosalía había alertado a la comunidad, a través de una publicación oficial en redes sociales, sobre el aumento del caudal y el riesgo de desbordamiento. El pasado 8 de junio, el río alcanzó una altura de 5,60 metros, y aunque el 9 de junio se registró un ligero descenso a 5,52 metros, la alerta se mantiene debido a que el afluente continúa desbordado y generando afectaciones en distintos sectores del municipio.
Esta situación ha obligado a un despliegue operativo sin precedentes tanto en el sector rural como en el urbano. Bajo la dirección del Ingeniero Elias Hurtado Romero, la oficina de Gestión de Riesgo ha conformado múltiples frentes de trabajo, los cuales incluyen más de siete grupos especializados dedicados exclusivamente al traslado de ciudadanos a zonas seguras tanto en el sector rural como en el urbano.
Asimismo, entre cuatro y cinco grupos realizan labores de censo y recolección de datos, mientras que un equipo adicional patrulla de manera constante las riberas del río para verificar la situación de los habitantes en los puntos de mayor vulnerabilidad.
El monitoreo del caudal es constante
Debido a la inestabilidad de las condiciones, las autoridades han modificado el protocolo de medición del caudal. Anteriormente, esta medición se realizaba una sola vez al día, a las 7:00 a. m.; sin embargo, ahora se han implementado verificaciones adicionales durante la tarde.
Así mismo, se ha buscado proteger el sustento de los productores locales, asignando un punto específico para que los campesinos puedan vender sus productos y mitigar el impacto económico. Los grupos de socorro permanecen en alerta máxima las 24 horas del día, los siete días de la semana, atendiendo los llamados de emergencia y reforzando las labores de evacuación en los sectores más golpeados.
