Integrantes del Resguardo Saracure Río Cada realizan minga por vulneraciones en derechos a la salud, la educación y el territorio
Ante el silencio estatal y la creciente crisis en sus territorios, los pueblos Piapoco y Sikuani, representados por la Asamblea General del Resguardo Saracure Río Cada (Cumaribo-Vichada), declararon el inicio de una minga permanente e indefinida desde el pasado 23 de abril, donde la exigencia de las comunidades indígenas es clara, frente a la vulneración de sus derechos a la salud, educación y territorio, por lo que exigen la intervención inmediata del Estado colombiano.
El detonante de la movilización fue la muerte de un joven comunero indígena dentro del resguardo. Según las autoridades tradicionales, la víctima falleció tras una agónica espera de cinco días por un medio de transporte o ambulancia para ser evacuado para recibir la atención médica oportuna. «Este hecho evidencia la precariedad del sistema de salud y la vulneración del derecho a la vida por parte del Estado», señala el comunicado oficial.
“Se reportó que el muchacho estaba mal y se llamó al hospital para su desplazamiento y no fue posible. Simplemente nos dijeron que el transporte ambulancia estaba varado, que estaba en mantenimiento. Y pues el muchacho tuvo que dejarlo en la comunidad como 5 días esperando y luego murió. Eso no es primera vez que pasa” declaró Jaider Naranjo Jiménez, Cabildo Gobernador del Resguardo indígena Saracure Río cada
Así mismo, el Cabildo Gobernador expuso que el transporte para pacientes ha sido insuficiente y cuando acuden al llamado envían un vehículo en malas condiciones, “mandan un carro ellos por ahí que ni siquiera cuentan con la seguridad del lado del paciente, necesitamos garantías reales para la evacuación de pacientes y atención digna”.
La minga está presente con sus guardias indígenas en tres puntos de control, entre ellas: la Comunidad Cristalina, Comunidad Deba y Comunidad Canaan Central. Mientras que el escenario que ellos disponen para el diálogo con entidades es el Polideportivo Katherine Uribe.
El gobernador indígena manifestó que desde el pasado 23 de abril emitieron un comunicado urgente a la opinión pública exigiendo presencia de las entidades competentes e iniciar diálogos, para lograr soluciones definitivas que garanticen los derechos a sus comunidades.
“A la fecha, puedo decir con seguridad que ninguna de las instituciones a quien se le radicó el comunicado se ha reportado para mesa de diálogo ni nada. Todavía estamos en Minga, esperando la respuesta o que ellos nos digan cuándo es la reunión” detalló el líder indígena.
Los habitantes del resguardo consideran que a la tragedia humanitaria se suma el colapso de las vías. Y la plantean como otra de las exigencias en la Minga, pues, indican que en la temporada invernal los caminos se convierten en puntos críticos, dejando a múltiples comunidades en un estado de aislamiento total. Esta situación ha paralizado el transporte escolar, vulnerando el derecho a la educación de niños y jóvenes que no pueden llegar a sus aulas de forma segura.
“Exigimos el traslado inmediato de la maquinaria de mantenimiento vial al territorio del resguardo, así como la presencia del consorcio encargado del transporte escolar, garantizando la prestación del servicio en condiciones dignas, seguras y permanentes”, dijo el gobernador Naranjo.
“La maquinaria de la gobernación está allí arreglando la vía, queremos que también nos colaboraren para que también nosotros podamos beneficiarnos con esas mejoras de las vías, en la zona sur”, concluyó.
Disputas territoriales con la ANT e IGAC
Este es otro punto, los piapocos y sikuanis, que han sido guardianes ancestrales de la cuenca del río Cada, denunciaron irregularidades en los procesos de clarificación de linderos adelantados por la Agencia Nacional de Tierras (ANT) y el IGAC. Aseguran que estas entidades están incumpliendo órdenes judiciales y tomando decisiones unilaterales que ponen en riesgo la propiedad colectiva y la seguridad jurídica de su territorio ancestral.
“Están cambiando el nombre de los caños, cambiando el nombre de otros sitios que tenemos. Eso nos está afectando bastante y nos va a llevar a un problema grave, ellos tienen que hacer concertación directa con las autoridades tradicionales en todos los procesos de tierras”, aseguró el gobernador indígena.
Peticiones claras
Ante estos tres temas críticos, la Asamblea General fue enfática en que la minga se mantendrá de forma indefinida hasta que se garantice la presencia institucional de alto nivel en el territorio y se den respuestas concretas a sus peticiones.
La exigencia es la presencia institucional inmediata en territorio, entidades con capacidad de decisión y compromisos vinculantes, “hacemos un llamado urgente a los organismos de control, organizaciones sociales y a la comunidad nacional e internacional para que acompañen, verifiquen y visibilicen la situación. No más abandono institucional, la vida, el territorio y la dignidad de nuestros pueblos se respetan”.
El gobernador fue enfático al concluir que responsabiliza a las instituciones del Estado, organismos de control y operadores involucrados por cualquier afectación derivada de la falta de atención oportuna a estas problemáticas.
