Turismo en Guainía y Vichada: potencial, inversión reciente y oportunidades para el desarrollo regional

Por: Juan Ramos*
Foto Portada: Cerros de Mavicure – Archivo El Morichal

Guainía y Vichada cuentan con una combinación de recursos naturales, culturales y comunitarios que los posicionan como territorios con capacidad para desarrollar un turismo sostenible y articulado al bienestar local. Aunque estos departamentos han logrado avances en infraestructura y organización sectorial, la consolidación del turismo como actividad económica relevante continúa siendo limitada frente a su potencial.

En 2024 se destinaron recursos orientados a mejorar la conectividad terrestre, fluvial y aérea. En Vichada, las inversiones alcanzaron aproximadamente 750.000 millones de pesos e incluyen la pavimentación de los tramos Puerto Gaitán–Puente Arimena–El Viento, el mantenimiento de aeródromos y programas de apoyo comunitario. En Guainía, se invirtieron 78.299 millones de pesos en la pista de Barrancominas y en la intervención de ocho muelles, entre ellos el de Inírida. Tanto el Ministerio de Transporte como el Invías asumieron compromisos para hacer seguimiento a los corredores estratégicos y avanzar en la ejecución de estos proyectos.

La oferta turística registrada también ha crecido. En 2024, Puerto Carreño reportó 38 operadores dedicados a alojamiento, expediciones, recorridos en reservas y otros servicios turísticos, aunque se reconoce la existencia de operadores no inscritos formalmente. En Inírida, el directorio local incluye 35 prestadores que ofertan rutas guiadas, alojamiento y actividades de naturaleza y cultura. Pese a ello, la demanda turística sigue siendo reducida y altamente estacional. Para 2025 se proyecta un incremento moderado derivado de las mejoras en infraestructura y del fortalecimiento de operadores locales, aunque los costos de transporte y la conectividad continúan como barreras significativas.

Entre 2024 y 2025, el sector turístico recibió inversiones nacionales por 8.132 millones de pesos, orientados a promoción y competitividad. Guainía y Vichada participaron en estas líneas mediante procesos de capacitación, fortalecimiento empresarial, ruedas de negocios y acciones de posicionamiento turístico. De manera complementaria, en 2025 el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo y la Cooperación Suiza presentaron una guía metodológica para el desarrollo productivo territorial que ofrece a los gobiernos locales una ruta para priorizar proyectos, articular actores y orientar inversiones. Su aplicación en Guainía y Vichada podría facilitar la planificación turística y la articulación institucional en estos territorios.

El turismo comunitario constituye un componente central en las estrategias recientes de ambos departamentos. Durante los últimos siete años, comunidades indígenas y locales han desarrollado modelos basados en conocimientos tradicionales y en la gestión directa del territorio. Programas como Juntanza Étnica, implementado por WWF Colombia con apoyo de USAID y ACDI/VOCA, buscan fortalecer la autonomía organizativa y las capacidades de pueblos indígenas y afrocolombianos mediante la consolidación de iniciativas turísticas. Estas acciones se complementan con lineamientos nacionales como el Plan Sectorial de Turismo 2023–2026, la política de turismo comunitario del MinCIT y las directrices de ecoturismo comunitario de Parques Nacionales.

Experiencias locales, como las rutas por el río Inírida y los Cerros de Mavicure, muestran que es posible articular atractivos naturales con prácticas culturales y gestión comunitaria. En Vichada, algunas familias campesinas ofrecen recorridos fluviales y de observación de fauna, mientras que en Guainía las comunidades participan en actividades de interpretación cultural y ambiental. No obstante, estas iniciativas requieren mayores procesos de formación en guianza, fortalecimiento empresarial, formalización, acceso a promoción estatal y acompañamiento institucional para consolidarse dentro del sistema turístico regional.

La evidencia de otros territorios colombianos permite observar los posibles efectos económicos y sociales de un turismo comunitario fortalecido. En regiones como La Guajira, la Sierra Nevada de Santa Marta y el Pacífico, las iniciativas gestionadas por comunidades han contribuido a la generación de ingresos locales, al incremento de la participación comunitaria y al crecimiento de actividades económicas complementarias. Esto sugiere que, si Guainía y Vichada consolidan su oferta turística mediante infraestructura adecuada, fortalecimiento organizativo y coordinación interinstitucional, el turismo podría aportar al aumento de ingresos locales, a la inclusión económica y social y a un mayor dinamismo en el PIB departamental.

La cuestión central para ambos departamentos no es la ausencia de recursos turísticos, sino la necesidad de ampliar los esfuerzos para convertir este potencial en un sector con mayor impacto en el desarrollo regional. La combinación de inversiones, fortalecimiento comunitario y planificación territorial ofrece una ruta viable, siempre y cuando exista continuidad institucional y participación activa de las comunidades locales.

*Estudiante de Sociología y miembro de la Fundación Cultural Llano Adentro.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *