Por condiciones “inhumanas” del aula, padres de la comunidad Guarrojo retiran a sus hijos de la escuela
Cansados de esperar soluciones que tardan años en llegar —o nunca llegan— y temiendo por la seguridad de sus hijos, los padres de familia de la comunidad Guarrojo, del resguardo indígena Guacamayas Mamiyare (Cumaribo, Vichada), decidieron retirar a sus niños del Centro Educativo Guarrojo, donde más de 46 estudiantes de grado cero a quinto comparten un solo salón en condiciones que los denunciantes califican como “inhumanas”.
“La escuela está en pésimas condiciones. El agua pasa directo al piso, se mojan los cuadernos. En verano reciben el sol. Desde el martes ya no mandamos a los hijos, porque no queremos que pase una tragedia”, dijo Gilberto Silva, capitán de la comunidad, en entrevista telefónica con EL MORICHAL.
Los muros de adobe están al borde del colapso tras más de diez años sin techo. En un video grabado por el capitán y compartido este 6 de junio, se evidencia el deterioro estructural del aula: techos oxidados, paredes agrietadas y huecos por donde entra la lluvia. “Estos palitos que ven, los han puesto los padres como refuerzo. Las láminas con que techamos la casita no so láminas nuevas, las recogimos de la basura”, relató Silva, mientras mostraba el espacio improvisado donde intentaron continuar las clases.
Desde el año pasado, según la comunidad, la Secretaría de Educación del Vichada ha prometido mejoras. Primero dijeron que comenzarían en noviembre, luego a principios de este año. Pero, según denuncian, hasta la fecha no hay avances visibles.
“Siempre nos dicen que ya viene la remodelación, pero nunca llega. Ya no hay manera de seguir esperando. Lo que queremos no es un parche más, es una construcción nueva. Esto no aguanta más remiendos”, insistió el capitán, quien también señaló que en una ocasión se cayó una cercha por fuertes vientos, sin dejar heridos. Temen que el hecho se repita, ocasionando una trajedia.
Gobernación responde
EL MORICHAL consultó a la Gobernación del Vichada. Según información oficial, el Centro Educativo Guarrojo está incluido en un contrato de obra pública ya publicado en el SECOP, bajo el número de proceso GV-SJ-LP-008 de 2025, llamado “Mejoramiento de infraestructura en doce sedes educativas del municipio de Cumaribo – Vichada”.
Actualmente, el contrato está en fase de evaluación de propuestas. Las mejoras previstas para Guarrojo incluyen resane de muros, cambio de puertas y ventanas metálicas, instalación de cubierta termoacústica, cambio de piso por cerámica, pintura, y dotación de mobiliario.
Desde la Secretaría de Educación se informó que ya se remitió comunicación oficial al centro educativo, socializando el proyecto e instando a continuar con las clases.
La comunidad ya no confía
A pesar de este anuncio, los padres manifiestan desconfianza y agotamiento. “¿Cómo seguimos con clases si no hay techo? ¿Si los niños se mojan cuando llueve? ¿Si las paredes pueden caer?”, se pregunta el capitán. Por ahora, la profesora del centro continuará dejando tareas, pero las clases presenciales están suspendidas por decisión de los padres.
“No queremos lamentar la muerte de un niño. Ya no tenemos más casas que improvisar ni más láminas que recoger. Queremos que la Secretaría venga, vea con sus propios ojos, y nos dé respuestas claras. Esta es una situación de emergencia, no una solicitud de rutina”, concluyó Silva.
Mientras tanto, los niños de esta comunidad olvidada del resguardo Guacamayas Mamiyare siguen sin aula, sin garantías y con una pregunta que retumba en sus familias: ¿dónde está la calidad educativa que prometen las autoridades?
