Nueva EPS sin gerente, ni sistema, ni transporte fluvial: el caos que denuncian usuarios en el Vichada
Foto: Archivo de El Morichal.
Desde el pasado viernes 2 de octubre, los usuarios de la Nueva EPS en Puerto Carreño enfrentan graves retrasos para tramitar sus autorizaciones de tratamientos, citas médicas, exámenes, laboratorios clínicos y traslados prioritarios al centro del país. Esta falta de atención se debe a fallas en el sistema de la entidad, lo que mantiene a más de un centenar de afiliados atrapados en un limbo administrativo y en vilo la atención en salud.
Luis Ernesto Rivera, presidente y delegado a nivel nacional de la asociación de usuarios ante la Nueva EPS, certificó de manera oficial que el Vichada atraviesa el momento más crítico de su historia en materia de aseguramiento. Aunque aclaró que la entidad “no le está negando el servicio a nadie de manera intencional”, la parálisis de la plataforma digital hace imposible emitir documentos obligatorios, situación que va en perjuicio de los usuarios.
Rivera informó que a la contingencia tecnológica se suma una grave debilidad institucional, ya que, la oficina territorial de la Nueva EPS completa más de dos meses sin un representante legal o gerente asignado en Puerto Carreño. En la práctica, esto significa que la sede carece de una cabeza visible para resolver emergencias locales, obligando a que cada funcionario actúe bajo su propio criterio mientras la gestión absoluta se centraliza en Bogotá.
El drama humano se respira en la sala de espera de la oficina de Puerto Carreño y el tiempo juega en contra de los enfermos crónicos, cuyos cuerpos no entienden de caídas del sistema, ni la ausencia de un gerente. Así mismo, Rivera expuso que la contingencia tecnológica también mantiene congeladas las autorizaciones para reclamar en la farmacia Discolmédica el despacho físico de medicamentos esenciales que los pacientes requieren para sobrevivir.
“Las patologías avanzan implacables”, alertó Luis Ernesto Rivera al describir el colapso. Mientras el software operativo permanece caído, la diabetes devora extremidades, las fallas orgánicas comprometen la vida y la angustia mental se desborda. Y el drama empeora con la pérdida inminente de cirugías y citas con especialistas fuera de la región, acumuladas tras medio año de gestión.
“Al no poder descargarse la información de los usuarios por el fallo de la plataforma, la emisión de tiquetes aéreos está congelada”, expresó. Sin embargo, agregó que él ha logrado gestionar algunos casos prioritarios enviándolos directamente a la nueva Eps en Bogotá, pero el trámite es muy lento.
Para el representante de los usuarios, la ausencia de liderazgo ha agravado la situación de las zonas rurales. Pues, la falta de gestión mantiene paralizado el transporte terrestre y el transporte fluvial a lo largo de la ribera del Vichada, afectando con especial dureza a las poblaciones vulnerables de municipios como Santa Rosalía y Cumaribo.
“Al no estar activo el convenio debido a la falta de dirección y retrasos en los pagos, las embarcaciones de la ribera simplemente no recogen a los enfermos, dejándolos completamente a su suerte”, explicó Rivera. Además, indicó que el traslado aéreo también presenta limitaciones
Por ejemplo, “después de tener 6 meses esperando una cita, faltando dos días le dicen al usuario: lo sentimos, pero no hay tiquete para que usted vaya a cumplir la cita. ¿Y qué tiene que ver el usuario con la falta de tiquetes?”, puntualizó el vocero.

Desde Santa Rosalía
Para contrastar el impacto regional de la crisis, El Morichal consultó al Personero de Santa Rosalía, Jaime Mantilla, quien confirmó que, si bien su municipio ha experimentado leves mejorías en las últimas dos semanas tras la asignación de dos promotoras de salud y compromisos pactados en una reciente auditoría, las fallas estructurales y el drama del transporte siguen siendo una constante compartida.
Mantilla denunció la grave desatención en el transporte fluvial, un servicio indispensable para evacuar de Santa Rosalía a los pacientes remitidos hacia Puerto Carreño, Villavicencio o Bogotá. “Los pacientes tienen que viajar por sus propios medios, y salir de Rosalía a Puerto Carreño, hoy en día es sumamente costoso”, advirtió el Personero, señalando que la EPS sigue sin dar una respuesta efectiva ante esta preocupante limitación.
El representante del Ministerio Público en Santa Rosalía relató que el municipio también viene de superar un traumático cierre de tres días en el punto de atención de la Nueva EPS la semana pasada. Aunque se logró rehabilitar el servicio, las promotoras operan en condiciones precarias, solo cuentan con una tablet para gestionar los trámites de toda la población y lidiar con la deficiente conectividad a internet de la zona.
Acciones del representante de los usuarios
Frente a este panorama, Luis Ernesto Rivera, informó que sostendrá una reunión crucial el día de hoy en Puerto Carreño con la Gerente Nacional de la Defensoría del Pueblo, quien arribó hoy al municipio. El delegado guiará una inspección a las instalaciones de la EPS y liderará una mesa de trabajo de 5:00 p.m. a 8:00 p.m. en las instalaciones del Sena regional Vichada, para evidenciar la situación del servicio.
“El objetivo final de la asociación de usuarios es presionar al nuevo interventor de la Nueva EPS y al ministro de salud para convocar una junta extraordinaria en Bogotá, aprovechando la política de «mano dura» del Gobierno Nacional contra las EPS ineficientes”, mencionó Rivera.
Ante la caída del sistema, de manera alternativa, el representante de la salud hizo un llamado a la comunidad a hacer uso de canales digitales a nivel nacional, para que rompa la cultura de la presencialidad. “Existe un canal oficial de WhatsApp de la Nueva EPS diseñado específicamente para radicar documentos, órdenes y solicitudes desde el celular sin necesidad de salir de casa ni hacer largas filas en la oficina central”, concluyó.
El Morichal intentó tener respuesta sobre las denuncias ante la Nueva EPS, y aunque mostraron disposición de entregar su versión de los hechos, al cierre de esta nota, no obtuvimos respuesta.
