“Keidy, la Tortolita del Vichada”, una pequeña de nueve años de edad que sueña con compartir tarima junto a Nancy Vargas
Fotos: Cortesía
Es pequeña de estatura, pero el eco de su voz ya resuena con fuerza en la llanura del Vichada. Así es Keidy Yavimay, conocida como “La Tortolita del Vichada”, un nombre artístico que hace honor a la diminuta paloma sabanera que cuando canta se escucha en toda la sabana. Con su canto, impregnado del sentimiento sabanero, promete dejar en alto el nombre del Vichada en los festivales de Colombia y Venezuela.
Keidy comenzó en el canto llanero a los 5 años cuando cursaba preescolar. En esa época, la niña perteneciente a la etnia indígena sáliba fue encargada por su maestra para aprenderse una canción y cantarla frente a sus compañeros. Esa actividad encendió en ella una pasión inmediata por los ritmos y las letras del llano y, desde ese instante, la música se convirtió en su compañera.
A sus nueve años, Keidy conquista los escenarios locales con su voz potente. Pero, además de su pasión por la música, disfruta estudiar y compartir con su maestra y compañeros de clase. Actualmente cursa cuarto grado en la escuela Jorge Eliécer Gaitán, donde se destaca por ocupar siempre el primer lugar académico.
Sus padres, Albeiro Yavimay y Flor Mariño, habitantes de Puerto Carreño, respaldan este reconocimiento a su dedicación académica y artística. Pero, según cuenta su padre, quien también es su representante artístico, el talento musical de Keidy lo heredó de su abuelo casanareño, quien sembró el amor por la música en varias generaciones.
Su formación formal académica en la música comenzó hace año y medio, bajo la dirección Clímaco Acosta Bigott, instructor en la casa de la Cultura departamental “Indio Venancio” de Puerto Carreño. “Ella se encuentra dando pasos importantes en la música criolla”, mencionó Yavimay a los micrófonos de El Morichal.
Talento infantil
Aunque la carrera de Keidy está iniciando, ya ha dejado pequeñas huellas en sus participaciones folclóricas. En 2025 participó en el Festival de Cantos de Vaquería y Trabajo de Llano en Puerto Carreño, obteniendo el tercer lugar en dicha competición. También ha recorrido el escenario del Festival Infantil Internacional de Música Llanera “La Palometa de Oro”.
En el ámbito digital, Keidy también comienza a ganar reconocimiento. Uno de los videos publicados en su cuenta de TikTok, administrada por su padre, superó las 9 mil reproducciones, acogida que le abrió paso a una nueva oportunidad: presentarse el pasado 9 de octubre de 2026 en el 26.º Festival Internacional “El Bocachico de Oro”, celebrado en la inspección de Cazuarito.
“La presentación salió bien, tuvimos buena aceptación del público”, declaró el padre de Keidy.

Nuevos escenarios para la Tortolita, pero sin apoyo institucional
Según Albeiro Yavimay, La tortolita del Vichada “ha sido oficialmente seleccionada como la gran favorita para representar a toda la delegación de Puerto Carreño” en el Festival Infantil “El Carraito” que se llevará a cabo en el municipio de La Primavera este 29 de octubre de 2026.
Sin embargo, según manifiesta la familia, aunque Keidy se ha convertido en una embajadora cultural de Puerto Carreño y participa constantemente en diferentes escenarios, no cuenta con apoyo gubernamental para cubrir los gastos de sus desplazamientos.
“Para cumplir la cita en el festival de Cazuarito, tuvimos que costear los gastos de transporte y alimentación. Estuvimos tocando puertas, pero no nos colaboraron. Los costeamos todo con recursos propios”, declaró Yavimay.
Para los padres de la pequeña Tortolita, el talento infantil de Puerto Carreño merece mayor respaldo y acompañamiento, una apuesta que debería extenderse a los niños y niñas de todo el departamento.
En su primera entrevista
Aunque Keidy confiesa que hablar en los micrófonos le genera los nervios propios de su primera entrevista, su padre asegura que al pisar el escenario el miedo desaparece por completo: “Ahí es otro cuento, su voz es fuerte”, relata Yavimay, tras firmar una autorización a El Morichal para difundir imágenes y vídeos del talento de su pequeña.
La meta de La Tortolita está clara. A este medio, Keidy Yavimay explicó que cuenta con un repertorio inspirado en leyendas del folclor y su mayor anhelo es compartir escenario con Nancy Vargas, su gran referente. “La canción que más me gusta se llama: Nací Llanera”, confesó la artista.
Con el respaldo incondicional de su familia y el clamor de un público que ya la reconoce, Keidy sigue ensayando día a día para demostrar que el futuro de la música llanera en la Orinoquía tiene alma indígena, disciplina escolar y un canto que retumba con fuerza en el territorio.
