Un mes y once días sin rastro del abogado Gregorio Toro en Inírida
Por: Gardenia Rebolledo
Fotos: Archivo particular
Gregorio Toro, un reconocido abogado de Inírida, Guainía, lleva un mes y once días desaparecido. La denuncia la hizo su esposa Karen Lugo Loaiza el 19 de mayo ante la Fiscalía General de la Nación. La Policía del departamento está al tanto de la situación y trabajan en su búsqueda.
Lugo Loaiza dijo a El Morichal que Toro desapareció el 18 de abril en la capital de Guainía. Un día antes había llegado de Bogotá para atender compromisos laborales. En la última comunicación que tuvieron, él le dijo que saldría de la casa a reunirse con unos clientes. A partir de ese preciso instante, el teléfono celular de Gregorio fue apagado. Desde entonces se perdió toda comunicación, rastro y señal del abogado.
Según Lugo Loaiza, no realizó la denuncia de forma inmediata por temor y porque tenía la esperanza de que su esposo regresara con vida. Por eso, al inicio decidió manejar la situación con absoluta reserva, evitando acciones que pudieran poner en riesgo la vida del abogado.
La familia optó por activar primero canales humanitarios y de localización con la Cruz Roja y el Registro de Personas Dadas por Desaparecidas, antes de formalizar la denuncia penal ante la Fiscalía el 19 de mayo.
«Yo lo que estoy pidiendo es que a mi esposo, donde quiera que esté, se le respete la vida. Que le permitan volver a su hogar», dijo la esposa del desaparecido.
En una rueda de prensa, el pasado 28 de mayo el Coronel Gustavo Andrés Henao, comandante de la Policía Guainía, dijo que , una vez tuvieron conocimiento de la denuncia, se activaron todos los protocolos para establecer la ubicación del abogado Toro.
El Coronel precisó que el 27 de mayo se realizó un Consejo de Seguridad con la Gobernación del Guainía y otras instituciones para seguir este hecho. “Estamos avanzando en esa investigación”, puntualizó.

La labor de Toro en Guainía
De acuerdo a lo manifestado por su cónyuge, Gregorio Toro intentó generar cambios estructurales para la comunidad a través de la presentación de proyectos normativos y sociales ante la Asamblea Departamental.
“Su iniciativa más ambiciosa buscaba llevar la primera universidad presencial al Guainía, un departamento históricamente marginado y sin acceso a educación superior pública para sus jóvenes. Sin embargo, este y otros proyectos fueron bloqueados y negados rotundamente por los sectores políticos dominantes”, dijo Lugo Loiaza.
Sus denuncias se caracterizaban por ser expuestas de manera abierta y detallada en las redes sociales de su firma jurídica, Toro Lugo & Asociados, lo que, de acuerdo con sus allegados, lo convirtió en el blanco de una sistemática persecución política y comunitaria en Inírida antes de confirmarse su desaparición.
Algunas de sus denuncias publicadas en Facebook, actuando como veedor ciudadano y a través de su firma jurídica, interpuso acciones legales directas y solicitudes de revocatoria ante el Consejo Nacional Electoral (CNE) en contra de la candidatura de John Alexander Molina Betancur (Representante a la Cámara por Guainía), por presuntas irregularidades electorales e inhabilidades.
Ante la Asamblea Departamental y la Contraloría del Guainía, Gregorio Toro también denunció supuestas redes por presunta corrupción, vicios y graves anomalías cometidas por los diputados de la Asamblea Departamental en el proceso de evaluación y elección del Contralor Departamental de Guainía.
Así mismo, Toro denunció penal y públicamente por presuntos malos manejos de contratación de personal a la Agencia Nacional de Tierras (ANT) de Guainía, entidad que fue su último cargo en la administración pública, tras haber trabajado allí como asesor jurídico.
Esta acción generó fuertes roces institucionales que resultaron en su salida de la Agencia Nacional de Tierra (ANT). La entidad se pronunció a través de un comunicado: “El excontratista de la Agencia, Gregorio Esteban Toro Barrera, al parecer se ofrece como falso tramitador de procesos ante la ANT a través de la firma de abogados «TORO LUGO Y ASOCIADOS», en temas que son exclusivos de la entidad”.
Toro Barrera, también llegó a cuestionar públicamente el accionar militar y operativo de las fuerzas armadas y de policía por lo que consideró estar en su legítimo derecho.
Presunción por parte de los familiares
Para Karen Lugo Loaiza, existe una «presunta responsabilidad de sectores políticos» en la desaparición del abogado, pues considera que no es un hecho aislado, sino el desenlace de una sistemática campaña de persecución, asedio y violencia física.
Según relata, antes de la desaparición del jurista, los ataques en contra de ellos no cesaban. Narró que los actos de violencia escalaron de forma crítica el pasado 23 de junio de 2025, cuando la vivienda de la familia fue objeto de un grave ataque. Desconocidos vandalizaron el inmueble dejando un mensaje directo y amenazante: «Ojo, aquí, delincuentes».
Posteriormente, los atacantes saquearon la propiedad y hurtaron pertenencias de la familia, las cuales fueron transportadas a la vista de todos en un motocarro, el medio de transporte local predominante en Inírida.
«Presuntamente, con todo esto lo que buscaban era que mi esposo se fuera del Guainía», explicó su cónyuge. A pesar de los ataques y de la creación de múltiples perfiles falsos en redes sociales dedicados a difamar su nombre, Gregorio se negó a abandonar el departamento y decidió continuar con su labor.
La familia confiesa que, aunque en su momento intentaron restarles importancia a las amenazas para poder seguir trabajando, hoy es evidente que se trataba de una estrategia de ablandamiento previa a su desaparición. «En su momento no prestamos atención, pero mira ya hasta dónde ha escalado esta situación», lamentó su esposa.
Con estos elementos, el entorno del abogado exige que las líneas de investigación de la Fiscalía General de la Nación apunten de forma directa a la clase política tradicional del Guainía. Las pruebas de los hostigamientos previos, los testimonios sobre el hurto del 23 de junio son clave en la investigación de su desaparición.
