Las limitaciones que enfrenta la vacunación COVID en la ruralidad vichadense

La vacunación contra la COVID-19 en el área rural de los municipios de Vichada aún no arranca. Han pasado más de 5 meses desde que en el país se aplicó la primera dosis del biológico, pero comunidades indígenas y campesinas siguen esperando la oportunidad de inmunizarse.

Según la Secretaría de Salud Departamental (SSD), factores geográficos y la dispersión poblacional, entre otros, han influido en el nulo avance de la vacunación rural.

“Cuando se dio inicio al Plan de Vacunación se le solicitó al Ministerio de Salud tener un trato preferencial para con el departamento del Vichada, dadas las características del territorio y que nos era imposible llegar a la ruralidad aplicando dos dosis, porque era difícil encontrar dos veces a las personas para ser vacunados”, dijo Consuelo Sierra, coordinadora del Programa Ampliado de Inmunizaciones (PAI) de la SSD, a EL MORICHAL.

Brechas geográficas

La condición territorial a limitado el proceso de vacunación en municipios como Cumaribo, donde el 96% de su población reside en la ruralidad, sector al que no se ha podido llegar porque hasta inicios de julio Vichada disponía de biológicos de dos dosis, como Sinovac.

“Somos conscientes de que mientras más rural sea la zona, menos dosis podremos aplicar por la dispersada población y el difícil acceso a las comunidades indígenas, por eso la importancia de que nos llegue la vacuna de una sola dosis”, dijo Sierra Romero.

Sin embargo, la funcionaria explicó la semana pasada que están a la espera de recibir los biológicos de una sola dosis que se suministrarían en Cumaribo. Con la unificación de etapas de la vacunación que en Vichada inició el 12 de julio -lo que significa que cualquier persona mayor de 18 años pueda inmunizarse-, Puerto Carreño, La Primavera y Santa Rosalía ya han aplicado un importante número de vacunas de Janssen -la única de una sola dosis disponible actualmente en Colombia-.

Ingreso a los territorios indígenas

Otra dificultad que merma el proceso de vacunación en la ruralidad es la concertación con los diferentes pueblos indígenas de la región. “No podemos entrar de manera arbitraria a sus territorios, es una limitante en el proceso inoculación y lograr la inmunidad de rebaño que persigue el gobierno nacional”, indicó la coordinadora del PAI.

“Hemos propiciado espacios con Secretaría de Asuntos Indígenas, con una mesa de coordinación permanente”, aseguró Sierra, como una manera de avanzar en la vacunación de este sector poblacional.

La funcionaria también explicó que es evidente la incertidumbre y el desconocimiento por parte de los indígenas frente a la vacuna de la COVID-19. “Nosotros le llevamos información clara sobre él porqué es necesario la vacunación. Hasta ahora solo la comunidad indígena de Chaparral dijo que no, que ellos no se vacunaban, porque tenían sus medios naturales para en caso del COVID”.

La coordinación de vacunación departamental está a la espera de que La Primavera envié las actas de concertación con los tres resguardos indígenas del municipio: La llanura, La Pascua y Campo Alegre; para iniciar el proceso de vacunación.

Falta de vacunadores

En Vichada el plan de vacunación está cargo de la Secretaría de Salud, pero la aplicación de biológico como tal corresponde al hospital de San Juan de Dios, que tiene presencia en los cuatro municipios.

“Hay que tener en cuenta que (el Hospital) no tiene suficientes vacunadores, ellos están haciendo la vacunación con el personal que tienen aquí en Carreño y ese mismo personal debe ir a apoyar al resto de los municipios en la ruralidad”, explicó Sierra.

Desde la SSD estiman que al mes de noviembre de 2021 Vichada ya tenga un alto porcentaje de vacunados que permita lograr la inmunidad de rebaño en el segundo departamento más grande de Colombia.

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