“Se nos están muriendo nuestros niños”: líder indígena de Puerto Carreño

Un niño indígena de la etnia Sikuani de un año de edad falleció en la madrugada de este 28 de mayo en el sector conocido como ´Cerro Bita Piedra´ de Puerto Carreño (Vichada), al parecer, por padecer durante varios días un cuadro severo de diarrea, vómitos y una evidente desnutrición. Según la líder indígena Henny Gutiérrez, el menor no fue atendido debidamente en el hospital, situación que le llevó al deceso.

La gobernadora indígena explicó que el niño fue llevado al Hospital San Juan de Dios el día 23 de mayo para que recibiera la atención médica, pero al cabo de 12 horas fue dado de alta médica. “Salió igual de como ingresó, con diarrea y vómitos, nadie le hizo seguimiento, acompañamiento y por eso el niño se murió”, dijo Gutiérrez.

Con receta médica en mano, la madre del niño salió del hospital, pero por ser población indígena retornada de Venezuela, no tiene documentos colombianos que le permitan una afiliación al régimen de salud.

“Le dieron un récipe donde le mandan unos medicamentos, suero y ellos no tienen una EPS, no tienen seguro médico, por lo cual no tenía acceso a medicamentos. En fin, ellos no tuvieron como conseguir esos medicamentos y no supieron dónde ir a reclamar, ellos no tienen ni para comprar un plato de comida, mucho menos van a tener para comprar medicamentos”, expuso la líder indígena.

Tanto Gutiérrez como los familiares del niño, responsabilizan al Hospital y a las entidades del Estados, por este hecho, pues es su deber velar por los derechos de toda la población, especialmente aquella que se encuentra en estado vulnerable. Solicitan un trato con enfoque étnico y que les garanticen su derecho a la salud.

“Se nos están muriendo nuestros niños indígenas y nadie quiere dar la cara, nadie quiere decir nada”, manifestó la líder indígena.

Frente a la denuncia, EL MORICHAL habló con el personal médico del Hospital. Manifestaron que el menor de edad recibió la oportuna atención y valoración médica de acuerdo a su caso específico. “Fue un Niño que ingresó el día 23 con un diagnóstico de enfermedad diarreica aguda, se le inicia manejo en observación con antibiótico y líquidos endovenoso para hidratación, se solicitaron exámenes, se dejó en observación toda la noche, fue valorado por el área de nutrición quien determina riesgo de nutrición con un control en 15 días prioritario, fue revalorado por el médico con exámenes quien determina enfermedad diarreica aguda de origen bacteriano”, precisaron.

También explicaron que después varias horas de ser tratado y por encontrarse estable, se le otorgó el alta médica “debido al adecuado estado de salud del menor, sin signos de deshidratación, sin fiebre, con disminución considerable de las deposiciones líquidas, adecuada tolerancia vía oral se decide dar manejo ambulatorio con antibiótico, sales de rehidratación oral y antipirético, recomendaciones generales y signos de alarma en caso de no mejoría médica”.

Por el hecho de desnutrición, con una descripción real sobre el estado del niño indígena que perdió la vida, la líder Henny Guitiérrez manifestó que “el niño estaba en malas las condiciones de salud, veo que el niño está en un estado de desnutrición evidente, flaquito y solo se le miraba la cabecita grande”. Además, denunció que “los niños están en malas condiciones, flaquitos, desnutridos, no hay la atención debida por parte del ICBF”.

Falta agua potable

La preocupación de la población indígena no solo está referida al fallecimiento del infante, también denuncian la indolencia por parte de la administración municipal y el servicio del agua potable para estos asentamientos humanos, donde por la falta del vital líquido, se han visto en la necesidad de ingerir agua no apta para el consumo humano, situación que está generado focos de diarrea y vómito.

“En el asentamiento me reportan más de cinco casos de niños con diarrea. Le he solicitado al municipio, a la alcaldía agua potable para los asentamientos indígenas y esta es una hora que nadie les lleva ni un vaso de agua. Ellos están obligados a consumir la que tiene a la mano y se me están muriendo los niños. El agua potable es un derecho que tenemos como ciudadanos”, manifestó la gobernadora indígena.

Justamente, según detalles del informe médico del menor, la diarrea que lo llevó al hospital tenía un origen “bacteriano”.

“Esta situación es preocupante, esta situación debe encender las alarmas de la administración municipal y departamental, de los entes de control y de los organismos de defensas de los derechos humanos. El agua es vida, y sin ese vital recurso no podemos vivir, así tengamos la mejor atención médica en el hospital, con bacterias y esas cosas nos vamos a morir”, nos dijo un indígena de ese asentamiento humano.

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