‘Relatos de Fundación’, la historia de La Primavera

Pedro Pablo Pérez

El maestro Pedro Pablo Pérez Puerta se aventuró en la pandemia a escribir las más difícil de sus composiciones: un libro sobre la historia de La Primavera (Vichada) que lleva por nombre ‘Relatos de Fundación’.

“Lo que busco con el libro es que la gente conozca su historia, que sepan quiénes somos y de dónde venimos. A las personas de edad les recordamos un momento de su vida y a la gente joven les damos a conocer de dónde viene la familia. A los que no son de La primavera, empiezan a conocer cómo se formó el pueblo”, explicó Pérez Puerta a EL MORICHAL.

A través de 14 crónicas, ‘Relatos de Fundación’ recoge las historias y vivencias de los primeros 20 años de vida del municipio de La Primavera. “Obedece su fundación al reacomodamiento social pasada la violencia por el asesinato del caudillo liberal Jorge Eliecer Gaitán el 9 de abril de 1948. Muchos llaneros, en especial casanareños, buscaron un refugio sobre esta margen del río meta”, indicó el autor.

La historia de este municipio vichadense empezó en julio de 1959 cuando Raimundo Cruz y Viviana Veintemillo, después de dar varias vueltas por el río Meta -lo que Pérez denomina la ruta fundacional-, descubrió la laguna y el paraje sobre el cual se erigió el pueblo. “Encontró Raimundo el lugar apropiado: a un lado le quedaba el caño La Balsa, le quedaba el caño de Aguas Claras y al otro extremo el río Meta. Ahí clavó sus horcones y armó un rancho”, manifiesta Pedro Pablo.

Luego fueron llegando los demás fundadores: don Manuel Caña y Manuel Trujillo con sus esposas, Santiago Botello con Brígida García, etc., y fueron armando sus ranchos al lado del de Raimundo. “Ahí empieza a formarse un vecindario”, explica el maestro Pérez Puerta.

En la portada del libro aparece la foto de Santiago Botello, la quinta persona que llegó al caserío y que todavía está vivo. “Por eso quise hacerle ese homenaje”, precisa el escritor.

Acontecimientos como la creación del Colegio Francisco de Paula Santander y el Festival Internacional del Curito, que fueron fundamentales para el desarrollo y crecimiento de La Primavera, también están consignados en el libro.

“Había unas 10 familias y había mucho muchachito de 10, 12 años, que no sabían leer ni escribir, entonces empezaron a buscar cómo darles educación. Fue así como en el año de 1963 aparece el cura Theodoro Weijnen, de origen holandés, y se reúne con la comunidad; le piden ayuda para educar a los jóvenes. El cura envía a la profesora Berta Vega, de unos 28 años. Como no había escuela, Rafael Curbelo, que era uno de los que tenía más hijos, ofrece su casa para que arranque la escuela, con 18 alumnos”, explica Pedro Pablo.

Sobre el año 65 se construye la escuela Pío XII, con el apoyo de la curia. Contaba con dos salones, pero no había baños y los jóvenes asistían al colegio ensombrerados. “Alrededor de la escuela se arma la primera calle”, relata el autor.

En 1971 se crea el Colegio Francisco de Paula Santander porque “la comisaría quiso enviar unos profesores como apoyo para la escuela y la curia se negó a recibirlos. Eso dio vida al colegio e hizo que el pueblo creciera porque buena parte de los habitantes del sector de Casanare que da al río Meta traían a sus hijos a estudiar en La Primavera”, explica Pérez.

“El pueblo también giró en torno a las fiestas”. Una izada de bandera el 20 de julio se convirtió en una festividad llamada ‘Fiestas patronales de La Primavera’. “Pero un corregidor trasladó la celebración para el mes de marzo, entendiendo que era mejor hacer las fiestas en verano por la facilidad de la movilidad para los finqueros”, aseguró el escritor. Cuando Pedro Pablo fue diputado cambió el nombre de la festividad por el actual: Festival Internacional del Curito.

El libro es producto de una investigación de más de 20 años, que incluyó unas 100 entrevistas. También está inspirado en anécdotas como las de Jorge Eliecer Chiro, un juglar del joropo, cantador de corríos.

Un ejemplo fue el corrío que compuso a los primeros prostíbulos del pueblo. El cura armó una parafernalia para que las ‘mujeres de la vida alegre’ se fueran, pero no lo logró. Entonces Chiro lo relató de la siguiente manera:

La gente dice que yo
Y yo digo que la gente,
Que después que hacen las cosas
Se hacen los inocentes.
Sucedió en La Primavera 
Para las fiestas del 20…
Al otro día el padre Elías
Se puso un poco impaciente
Y reunió al caserío
para ponerle presente
Que este pueblo es muy pequeño
Para un relajo como este.
Aquí no hay puesto de salud
Ni médico permanente
No existe un benzetacil
Tampoco quien los inyecte
Y después andan por hay
Que pa’ mia’
Pelan los dientes. 

‘Relatos de Fundación’ tiene 158 páginas y un importante registro fotográfico de la época. Aunque el libro no ha tenido un lanzamiento oficial, su primera edición, de 200 ejemplares, estuvo disponible a partir del mes de abril de 2021.

“Hemos visto muy buena aceptación. Estamos organizando un tiraje un poco más grande. Creo que debe convertirse en el primer libro de consulta de La Primavera”, dijo el autor.

El maestro Pedro Pablo Pérez Puerta, que además de escritor es compositor, arpista y político, espera que mucha gente lea su libro, y que alguien más se motive a escribir la historia de sus municipios.

“Hay mucho por escribir que la juventud de hoy en día desconoce”, manifiesta.

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