‘El susurro de las tripas’ de José Vargas

José Vargas es el autor de una novela ambientada en el llano colombiano llamada ‘El susurro de las tripas’, que salió al mercado hace menos de un año. Se trata de la primera obra del autor, quien desde ya busca ganarse un espacio en la literatura de nuestro país.

La novela relata la vida de Efigenia, una joven que se ve envuelta en una serie de dificultades a veces comunes para muchas mujeres colombianas. La historia tiene 209 páginas fáciles y agradables de leer.

Aunque Vargas nació en el Tolima y su vida ha transcurrido principalmente en Bogotá, su paso por el llano, en donde vivió cerca de ocho años durante la década pasada, fue fundamental para encontrar su universo y estilo literario. 

José Vargas

Los personajes que cobran vida en ‘El susurro de las tripas’ fueron sacados, unos de su imaginación y otros de vivencias personales. “Hay personas que he conocido, pero les insertó la personalidad y no la parte física, o al contrario”, explicó el autor.

Por ejemplo, “Guarataro es un personaje muy clásico en Villavicencio (Meta), un señor que escribe y canta joropo. El gamonal también es alguien que conozco en Villao”, dijo el escritor. “Traté de juntar a las personas que he conocido y ponerlas en la novela”.

De hecho, luego de leer la obra se puede concluir que ‘Palatoa’, el pueblo donde se desarrolla toda la trama literaria, tiene elementos característicos de Villavicencio o muchos de los pueblos del piedemonte llanero. Sin embargo, Vargas explicó que ‘Palatoa’ es producto de una construcción que le tomó cerca de tres años. “Surgió de la nada. Hace referencia a una palma ficticia”, precisó.

Pero ese libro que ahora los lectores pueden disfrutar, generó grandes retos para el autor. El sueño de ser escritor lo llevó en 2019 a renunciar a su trabajo, para dedicarse a escribir. “Ese fue el principal reto que tuve”, dijo. “Yo renuncié a una empresa en Villavicencio y en unas vacaciones le dije a mi esposa que lo que yo quería era ser escritor y estaba intentando desde hace mucho tiempo escribir y escribir, pero mientras uno trabaja y escribe, es complicado”.

Durante seis meses el único oficio de Vargas fue el de escribir. “Escribía ocho horas diarias, de lunes a sábado”, explicó.

Pero vino un reto mayor. “Realmente lo más difícil es que alguien le publique una novela a uno, es lo más complicado”. Pero después de un año y medio de búsqueda apareció ‘Nueve Editores’. Esa editorial asumió la publicación de ‘El susurro que las tripas’, que ya tiene dos ediciones, 4.000 ejemplares que se agotaron rápidamente.

El gusto de José por las letras viene de antaño. Nació en un hogar lleno de libros donde el televisor era una figura decorativa. “En la adolescencia empecé a escribir. Escribía muchas cartas de amor”, dijo Vargas. “Además, mi mamá escribía poesía”.

Hace algunos años creó un portal web llamado “Qilqamuy” (que en quechua significa escribir) donde publicó cerca de 150 textos, entre cuentos, relatos y crónicas. Sin embargo, en 2019 la página desapareció porque muchos de los escritos harán parte de una publicación de cuentos que verá la luz próximamente.

Ahora mismo está terminando su segunda novela, una obra contemporánea ambientada en Villavicencio que relata la historia de un músico frustrado, un artista llanero que quiere ser famoso pero las circunstancias lo llevan a trabajar en los bares, las busetas y las esquinas. 

“Es casi autobiográfica la novela, es como yo me sentía cuando empecé a buscar editorial”, dijo Vargas. Su nueva obra debe salir al mercado a finales de este 2021 o inicios del 22.

En un par de años más, José Vargas espera publicar ‘Palatoa’, la historia del pueblo de Palatoa. “Espero que sea mi obra cumbre”, precisó.

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