Barrancominas: Entre aguas servidas y el basural

Durante este año las aguas negras corrieron como nunca antes por las principales calles de Barrancominas. El alcantarillado, que se construyó hace aproximadamente seis años, se rebosó y los malos olores y la proliferación de insectos generó un amplio malestar en la ciudadanía.

Sin embargo, lo que más molestó a Yelitza Figueroa, una habitante del nuevo municipio del departamento de Guainía, fue el hecho de que la administración municipal ignoró los reiterados llamados de la comunidad para solucionar el inconveniente. Entonces, decidió interponer una acción de tutela, que el juzgado local falló a su favor el pasado 3 de diciembre.

“A la Alcaldía se le venía poniendo la queja por parte de los usuarios de Barrancominas porque uno pasa por esas calles y el olor es terrible, las alcantarillas rebosadas con heces o tapadas con basura”, dijo Figueroa a EL MORICHAL por medio de una llamada telefónica. 

Según denuncia la mujer, la situación se viene presentando desde que se construyó la red de alcantarillado, hace por lo menos seis años. “A la Gobernación (de Javier Zapata (2016 – 2019) se le solicitó que eso había quedado mal, pero así hicieron la pavimentación”, indicó Figueroa.

Una consultoría realizada en 2019 por el Consorcio Aseguramiento Guainía, que fue contratada por la Empresa de Servicios Públicos del Guainía, ESCALAR, concluyó que “el sistema de alcantarillado de Barrancominas presenta problemas hidráulicos y constructivos que afecta directamente el buen funcionamiento de las redes, evidenciado en parte, con la situación que se presenta en el sector del comercio, el cual sufre constantemente problemas de rebosamiento”.

Cuando el alcantarillado recién fue construido y Barrancomina aún era un corregimiento departamental, la Junta de Acción Comunal realizaba el mantenimiento del sistema de aguas negras, así evitaban que el problema, que siempre ha existido, fuera mayor. “Cada cierto tiempo se limpiaba las alcantarillas, pero como ahorita entró la Alcaldía -Barrancominas fue elevado a categoría de municipio en julio de 2019 y su primer alcalde en propiedad se posesionó el 9 de diciembre de 2020-, entonces la Junta le pasó esa responsabilidad a la Alcaldía”, dijo la denunciante. “Desde que la Alcaldía tomó eso no han hecho limpieza”.

La situación empeoró al punto de que Figueroa decidió interponer una tutela contra la Alcaldía en el Juzgado Promiscuo Municipal de Barrancominas. “Antes la dificultad se presentaba solo cuando llovía, ahora es constante. Siempre está rebosado, siempre están los olores y la proliferación de mosquitos junto a las casas con esos charcos”, dijo la mujer, a la vez que precisó que, “ellos (la Alcaldía) veían la situación y nunca mandaron a limpiar, nunca hicieron nada. Entonces yo decidí interponer la denuncia en el Juzgado y pues salió a favor de nosotros”.

Figueroa precisó que, “el juez hizo la visita, una inspección ocular. El mismo se dio cuenta de la problemática, miró cómo estaba todo eso rebozado. Junto al juzgado hay una alcantarilla que está igual, él mismo se vio afectado”. 

Por medio de un fallo de primera instancia, el Juzgado ordenó al que en un término no mayo de 72 horas, a partir del 3 de diciembre, destapara, repara e hiciera mantenimiento a la red de alcantarillado; así como a realizar la limpieza y el lavado de los lugares donde las aguas servidas estuvieron reposadas.

El fallo también ordenó al Municipio realizar mensualmente un mantenimiento al alcantarillado, para evitar una dificultad como la vivida este año. 

Según la consultoría contratada por ESCALAR, los costos proyectados de inversión para optimizar el sistema de alcantarillado superan los tres mil millones de pesos.

Imágenes tomadas durante el mes de noviembre.
Basura, otro problema

Otra dificultad en materia de servicios públicos que tiene el joven municipio gira en torno a la recolección y deposición de la basura. El basurero está ubicado sobre la carrera 4 entre calles 1 y 3, en un lote que queda justo en la mitad del pueblo, y la recolección sigue en manos de la Junta de Acción Comunal.

“La basura la recoge la Junta en un tractor y les cobran cierto valor a los comerciantes, pero toda la basura la botan en el centro del pueblo, donde está el parque, donde está la cancha sintética, la cancha de baloncesto, donde hay viviendas”, explicó la mujer. 

Por eso, la denunciante decidió incluir esta irregularidad en su acción de tutela: “La basura está botada en un terreno de casi una cuadra. Es un basurero que lleva aproximadamente cuatro o cinco años. Hay basura y plástico por todo lado”.

Imágenes tomadas durante el mes de noviembre.

Tal y como se puede leer en el fallo, desde 2014 la Corporación para el Desarrollo Sostenible del Oriente y Norte Amazónico (CDA) ha hecho seguimiento al vertedero a cielo abierto, solicitando, primero a la Gobernación, y a la Alcaldía, el cierre, clausura y traslado del basurero a un lugar adecuado, sin respuesta alguna. 

Además, como no hay una empresa o entidad encargada del aseo, “usted pasa por los andenes o pasa por ciertas partes y usted ve el basurero tirado ahí en la calle”, dijo Figueroa.

El fallo también ordenó a la Alcaldía, en plazo de 72 horas, realizar una limpieza y recolección de basuras en el municipio, orden que, según la denunciante, 12 días después no se había cumplido: “seguimos con el mismo basurero”, manifestó.

Además, el Juzgado Municipal ordenó a la Administración Municipal para que en el término de un mes (es decir, antes del 3 de enero de 2022), “asegure la prestación del servicio público domiciliario de aseo, entiéndase por este la recolección, manejo y disposición de residuos sólidos del municipio”. También le ordenó que un plazo máximo de un mes “cree, implemente y ejecute un plan de separación y reciclaje de residuos sólidos en su origen, que vincule la totalidad de la población e instituciones del municipio”.

Impugnación al fallo

El pasado 13 de diciembre, la Oficina Jurídica de la Alcaldía de Barrancominias, a cargo de Alexandra Cuellar, impugnó el fallo argumentando, entre otras cosas, que “ha priorizado en sus proyectos una solución lo más pronta posible, estando a la espera de aprobación de los mismos a fin de su ejecución, como es el Plan Operativo Anual de Inversiones (POAI 2022) y el Esquema de Ordenamiento Territorial, pues sin ellos, esta autoridad administrativa no puede determinar los posibles predios donde se reubique las celdas del relleno sanitario”.

La Oficina Jurídica también precisó que las irregularidades que motivaron la acción de tutela se vienen presentando hace más de una década y, el alcalde actual, Cergio Gaitán, se posesionó hace un año, no es posible que en “10 meses de gobierno” realice “la subsanación, corrección, modificación y construcción de yerros o fallas anteriores”.

Según Jurídica, la Secretaría de Desarrollo Económico viene desarrollando proyectos destinados al “Estudios y diseños para la implementación y puesta en funcionamiento del sistema de acueducto y alcantarillado en el casco urbano”, la “Formulación e implementación de un plan de gestión integral en residuos sólidos para el municipio”, los “Estudio y diseños para la construcción del relleno sanitario” y la “Adecuación de un terreno para la ubicación del relleno sanitario en el municipio de Barrancominas”.

Por tal razón solicitaron revocar “la sentencia emitida el 03-12-2021, por el Juzgado Promiscuo Municipal de Barrancominas – Guainía, y en su lugar, se declare la improcedencia de la acción de tutela por subsidiariedad”.

El Juzgado de Barrancominas concedió “la impugnación interpuesta por la entidad accionada” y “remitió la totalidad del expediente al Juzgado Promiscuo del Circuito de Inírida”. Será éste el que tenga la última palabra.

Un comentario en «Barrancominas: Entre aguas servidas y el basural»

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *