Irregularidades en alimentación a adultos mayores en Puerto Carreño

Un grupo de adultos mayores que están inscritos en el Centro Vida Día de Puerto Carreño (Vichada) denunciaron ante EL MORICHAL algunas irregularidades que se estarían presentando con la alimentación que reciben y la falta de acompañamiento para solucionar los problemas de convivencia diaria que ocurren en el lugar. Temen ser excluidos del programa si denuncian estos hechos.

Por esa razón, los ancianos entrevistos solicitaron no mencionar sus nombres por temor a represalias. “No queremos que tomen represalias contra nosotros por hablar y decir lo que está sucediendo ahí adentro”, dijo uno de los abuelos.

En Puerto Carreño hay alrededor de 1.938 adultos mayores que están focalizados por el municipio, pero por su situación de vulnerabilidad y por no tener familiares, solo 52 son atendidos en el Centro Vida Día. Sin embargo, solo 10 viven de forma permanente en el lugar. Los demás son externos, pero asisten al Centro para obtener su alimentación diaria.

Una de las quejas está dirigida a los alimentos servidos, que según dicen, en ocasiones fueron suministrados en mal estado. “Sí hubo unos alimentos que tenían gorgojos y fueron servidos así”, explicó un adulto mayor que solo se beneficia del servicio de alimentación.

La denuncia coincide con evidencias recogidas por la Personería Municipal y el concejal Jesús Lancheros en una visita realizada al lugar. Allí encontraron que varios artículos no perecederos estaban vencidos.

Yishleni Morales, coordinadora del Programa Adulto Mayor del municipio de Puerto Carreño y el Centro Vida Día, aseguró que “estos artículos no fueron suministrados a los adultos mayores. Eso sería inhumano”.

Según la funcionaria, nunca trabajan con productos vencidos y aquellos que son motivo de la denuncia se encontraban todavía en bodega, únicamente porque no habían hecho el proceso respectivo para desecharlos. “No podemos sacar los garbanzos y llevárnoslo. Eso es un proceso. Además, hay que mostrárselos a los adultos mayores, explicarles que vamos a sacar eso, para no generar comentarios de que la coordinadora o las señoras de la cocina se están llevando la comida”, puntualizó Morales.

La funcionaria reconoció que luego de la inspección realizada por la Personería Municipal se han tomado medidas correctivas de mejora, a través de un plan de acción, en la atención y el suministro de los alimentos. “Este año pudimos certificar la minuta con un profesional y se estableció su fiel cumplimiento y supervisión desde la secretaría con su respectivo ramaje para cada comida. También, hemos tenido el control y estamos revisando con el almacenista de la Alcaldía cada fecha de vencimiento de los artículos que recibimos del proveedor”, dijo la coordinadora.

Casa del adulto mayor en Puerto Carreño, Vichada.

Poca comida en el plato

Los abuelos también reclaman que las frutas recibidas como complemento nutricional son insuficientes. “Anteriormente nos daban una manzana para cada abuelo, un banano, frutas para todos. Ahora pican una manzana en cuatro partes y solo nos dan un pedacito a cada uno, eso es lo que ponen en el plato”, manifestó uno de ellos.

Aseguran que por falta de una buena alimentación algunos han bajado de peso. “Yo llegue ahí pesando 55 kilos y ahora estoy pesando 49. Recientemente fui y me pese a fuera y me dijeron esto, porque allá no va un nutricionista a pesarnos, a tallarnos y mirar cómo estamos de peso”, dijo uno de los afectados.

Otro de ellos denunció que “a las 3:30 pm nos dan un arroz en leche, una galleta de soda y ya no nos dan más comida. Hay abuelos que a las 7 o 8 de la noche ya tiene hambre y no hay más nada. Esto no está funcionando bien”.

Entre los abuelos existen algunas posiciones encontradas, pero convergen en que la atención ha desmejorado considerablemente. Algunos ancianos indican que por ser de “poco comer” no se sienten afectados con el caso. “El desayuno para mi es bueno, el almuerzo igual, hoy desayunamos pechuga de pollo con arepa y chocolate, lo malo es que ya no nos dan sancocho, como antes”, manifestó uno de ellos.

También coinciden en que su intención no es desmeritar el trabajo que realizan las cocineras, las aseadoras y la enfermera. “Ellas no tienen la culpa. La culpa la tienen los de arriba, desde la coordinadora hacia arriba”, indicaron.

Sin garantías de convivencia

Los abuelos dicen estar inconformes con el trato que reciben por parte de la coordinadora del Centro y la secretaria de Desarrollo Social del municipio. “Ellas entran y tiene sus abuelos preferidos, que son dos nada más, que son los únicos que atienden y con quienes conversan. No tienen tiempo para nosotros”.

También denuncian que existe una especie de “cabecilla” o líder que opera acciones impropias dentro del Centro. “Hay un ‘pran’ -el pranato es una forma de organización delictiva de Venezuela constituida por criminales denominados pranes- como sucede en las cárceles. Se perdieron varios documentos de identidad dentro del centro y hay un abuelo que cobra para que aparezcan las cosas”. Aseguran que el año pasado a dos abuelos se les perdieron sus cédulas, y necesitaban los documentos para cobrar su pensión; pagaron diez mil pesos y enseguida aparecieron. “Hemos denunciado eso a la coordinadora para que haga algo al respecto”, declaró uno de los adultos mayores.

Dentro de los problemas de convivencia se han generado disputas que han terminado en golpes y afectaciones físicas. Manifiestan que carecen de acompañamiento para dirimir estas situaciones, y de actividades que permitan limar asperezas de convivencia.

Mayor asistencia

Los abuelos solicitan a la administración municipal realizar la gestión para la inclusión de varios de ellos a los programas sociales del municipio. “Nos quitaron el kit de aseo que antes nos daban cada 20 días y nadie nos dice nada de por qué ahora no lo recibimos. Algunos, por ejemplo, cosen zapatos y con eso compran sus cositas, pero hay otros que no saben ningún oficio o no pueden por la edad y les toca pedir en la calle colaboración para completar sus gastos. Necesitamos que nos incluyan en el programa de adulto mayor, necesitamos ayuda de los programas sociales. También que nos colaboren con vestido, calzados”.

La coordinadora del Programa Adulto Mayor del municipio recalcó que el Centro Vida no es un hogar geriátrico ni un albergue. Recalcó que está dirigido a la población de ancianos que se encuentran solos, “en este momento hemos recibido adultos mayores retornados desde Venezuela y nosotros los acogemos, porque no tienen familia acá”.

Así mismo, indicó que adelantan procesos de restitución de derechos con auqellos adultos mayores que viven en el Centro, pero tienen hijos. “Los que tenían hijos se los estábamos entregando a ellos por medio de la Comisaría de Familia, pero fue muy difícil, porque los hijos se fueron y los abandonaron acá y nuevamente tuvimos que acogerlos para brindarle la alimentación. Todo los que nos llega de donaciones, los priorizamos a ellos, bien sea kits de aseos y mercados”, explicó la coordinadora.

Los adultos mayores que han manifestado inconformidad piden la presencia del alcalde de Puerto Careño, Jair Beltrán, y exigen el acompañamiento de los entes de control en sus denuncias.

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