[OPINIÓN] La ruta de la esperanza

Por: Yidis Jesús Gahona Rodríguez*

Con certeza, muchos vichadenses sentimos que las cosas van mal en este país, pero, además, soñamos con que todavía podemos construir una Colombia distinta ¿Es algo que solo sentimos en este departamento? No, una encuesta de Gallup Poll encontró que el 75% de los colombianos considera que el país está empeorando.

Saber que otros (as) piensan como nosotros (as), es el primer paso. Ahora, es importante evidenciar que problemas de distinta índole que vivimos cotidianamente son consecuencia de decisiones políticas. Dicho de otra manera, los que están en los gobiernos – sea nacional, departamental o local – y los que están en el Congreso deciden gran parte de lo que pasa en nuestro día a día.

Ante la necesidad de transformar los escenarios en los que se toman las decisiones y no solo quedándonos en las críticas en Facebook, desde el colectivo ¡Actuemos! insistimos en la pedagogía política en la calle, esta vez con la intención de renovar el Congreso para ampliar allí la democracia y conseguir que más mujeres, más jóvenes y más personas no vinculadas con las familias políticas tradicionales de cada región, puedan propiciar los cambios que necesita Colombia.

Esta es una campaña nacional que, por ahora, ha recorrido el suroccidente colombiano: Cali, Popayán, Timbío, Caloto, Palmira, Pereira, Manizales, Armenia, Ibagué y Neiva. En cada ciudad, los (as) ciudadanos (as) han concurrido a un diálogo franco sobre qué es el Pacto Histórico y alrededor de cómo el momento actual es propicio para renovar el Congreso y ser opción de poder presidencial. Esto lo afirmamos sin ánimos triunfalistas, por el contrario, ratificando el entusiasmo y la alegría de que somos la mayoría y que, si nos juntamos, podemos derrotar a quienes han creído que el país les pertenece y que ellos, por herencia o por contar con dinero, tienen derecho a gobernar a los demás.

Además de conversar con la gente, salimos a los principales lugares públicos de estas ciudades y con grandes carteles impresos les explicamos a los transeúntes cómo es que los actuales congresistas logran mantener su elevado salario, ausentarse de importantes discusiones y aprobar polémicas leyes que destruyen el medio ambiente y eliminan las posibilidades de que los (as) colombianos (as) contemos con servicios de salud y educación como derechos fundamentales. Como cierre, en nuestras clases callejeras invitábamos a pasar de la indignación a la acción y ratificábamos que el voto consciente e informado es la principal herramienta con la que contamos para vencer a las grandes maquinarias políticas e impulsar las reformas que necesitamos para enfrentar las pandemias de la pobreza, la desigualdad y el COVID – 19.

Espero replicar en mi departamento esta pedagogía política y constatar que tenemos un sentir colectivo que puede convertirse en un motor para hacer que las decisiones políticas respondan a nuestras necesidades.

Hemos empezado un camino para que Colombia sea distinta y esperamos sumar aliados (as) en esta ruta por la esperanza.

*Administrador de Empresas – Profesional en Gestión Cultural y Comunicativa -Especialista en Gestión Cultural y Políticas Culturales – Estudiante Maestría en Sociología – Universidad Nacional de Colombia

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