¿Cuándo les van a pagar (todo)?

Cuando las personas que realizaron el trabajo de campo para la actualización del Sisben IV en el municipio de Cumaribo (Vichada) fueron contratadas, seguramente pensaron que eso les garantizaría obtener recursos para sus gastos de fin de año. Pero, un año largo después, aún esperan el pago.

A finales de 2019, bajo la muriente administración de Wagner Cuellar, la Alcaldía de Cumaribo firmó un convenio interadministrativo con ENTerritorio, con el fin aunar esfuerzos para actualizar la información del Sisben en el municipio. Los costos logísticos y de indumentaria para el personal –$220 millones- serían asumidos por la Alcaldía, y el costo del recurso humano -$68.670.000- sería pagado por la entidad nacional.

Bajo esas circunstancias, 43 personas, entre coordinadores, supervisores y encuestadores, fueron contratados por la Alcaldía para trabajar durante un mes (del 21 de noviembre al 21 de diciembre). Los fugaces empleados del municipio tenían la responsabilidad de ir casa por casa, en el casco urbano y las inspecciones, aplicando una encuesta, que aseguran, hicieron tal como les indicaron.

Una vez terminado el trabajo entregaron sus informes, que fueron recibidos a satisfacción por la Alcaldía. De hecho, en el Secop el proceso contractual de los contratistas aparece liquidado de manera bilateral. Sin embargo, cuando la administración municipal envió el informe final a ENTerritorio para gestionar la transferencia de los recursos con que se pagaría el sueldo a los fugaces empleados, la entidad nacional solo desembolsó una quinta parte del presupuesto pactado porque la meta estipulada en el convenio no había sido cumplida por el Municipio.

A su vez, la Administración municipal responsabiliza a los contratistas del incumplimiento. Esa es la razón por la cual no se ha realizado el pago.

Desde la administración de Juan Carlos Cordero, alcalde que asumió el 1 de enero de 2020, explican, seguramente con toda la razón, que están buscando la manera de solucionar el problema heredado, sin incurrir en alguna irregularidad.

El incumplimiento

En el convenio interadministrativo entre la Alcaldía de Cumaribo y ENTerritorio quedó estipulado que el municipio debía realizar 8.329 encuestas de hogares en centros poblados y el área rural dispersa. Al final, solo se realizaron 1.763.

Uno de los tres coordinadores de campo contratados para adelantar el barrido y actualización del Sisben IV le dijo a EL MORICHAL que no fueron informados de las metas exigidas por ENTerritorio ni antes ni durante el periodo que estuvieron trabajando. Solo cuando quisieron tener razón del pago de sus honorarios, desde la alcaldía les dijeron que habían incumplido el número de hogares a encuestar.  

Ni los contratos de los encuestadores, supervisores o coordinadores tienen dentro las obligaciones especificas completar, al final de la ejecución del contrato, un determinado número de hogares censados.  En el caso de los encuestadores, entre otras obligaciones, tenían que responder por la carga de trabajo diaria que les fuera asignada. Es decir, se limitaron a hacer caso y cumplir las órdenes de su jefe inmediato, pero no era su responsabilidad definir si estaban o no avanzando como debían en la cantidad de hogares encuestados.  

De las 43 personas contratadas, los coordinadores se ubican en la parte superior de esa pirámide laboral. Estaban arriba de los supervisores, que a su vez estaban arriba de los encuestadores. Es decir, durante el tiempo de trabajo, los coordinadores eran los únicos que se entendían directamente con los funcionarios de la Alcaldía que tenían bajo su responsabilidad la actualización del Sisben. Según el coordinador que conversó con este medio de comunicación, el administrador municipal del Sisben (un funcionario de libre remoción en la alcaldía) de ese entonces nunca les dijo que el trabajo lo estaban haciendo mal. Tampoco lo hizo el secretario de Planeación. Eso les hacía pensar que estaban cumpliendo a cabalidad con su responsabilidad.

Las irregularidades logísticas y de mala planeación habrían llevado a que el equipo encuestador no tuviera el tiempo suficiente para realizar su trabajo en campo. Uno de las contratistas que conversó con EL MORICHAL dijo que, del mes de trabajo, solo durante 10 días estuvieron en el área rural, lo que limitó la posibilidad de hacer una mayor cantidad de encuestas. “Para hacer bien el trabajo, recorrer toda el área rural (que alberga la mayor cantidad de hogares en el municipio) nos habría tomado mes y medio. Solo tuvimos 10 días”, aseguró.

Para desarrollar la parte logística, la Alcaldía de Cumaribo firmó un contrato por $216 millones, que fue liquidado sin ningún problema el 30 de diciembre de 2019.

¿La solución?

Al ser consultada por EL MORICHAL, la alcaldía explicó que al final ENTerritorio solo les transfirió $13.222.680, y no “tiene los recursos para realizar el pago de las cuarenta y tres (43) cuentas por pagar”.

Tratando buscar una solución, el 18 de diciembre de 2020, el alcalde Cordero, realizó una reunión de conciliación con los damnificados en la cual se estableció que la administración disponía de $16.061.730 (los $13.222.680 de ENTerritorio más $2.839.050 aportados por el municipio), que sería repartidos en partes iguales entre 40 contratistas como abono a la deuda. Tres contratistas quedaron exentos de este primer pago porque no devolvieron, según al Alcaldía, uno de los equipos DMC (con los que se recolectaba la información), valorizado en dos millones de pesos.

Pero los 400 mil pesos que les prometieron a los 40 contratistas hace mes y medio, aún no han sido depositados en sus cuentas.

La alcaldía se comprometió a pagar el 100% de los honorarios de los contratistas, pero no hay una fecha establecida para tal fin. A lo mejor van a llegar para este fin de año, y les sirvan para sortear los gastos que no pudieron en 2019.

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