Las obras que contempla el PISDA de Barrancominas

Barrancominas ha cambiado mucho. Atrás quedaron los tiempos de aquel emporio cocalero que sirvió como centro financiero de la guerrilla de las Farc en la década de los 90. Ya han pasado 20 años desde que el Gobierno Nacional lanzó la operación militar más grande e importante en el departamento de Guainía: la operación Gato Negro, que contó con la participación de más de 3.500 militares y permitió incautar, armas, avionetas, lanchas rápidas, vehículos y mucho dinero en efectivo.

En la actualidad, Barrancominas se reduce a un caserío de escasos mil habitantes a orillas del Guaviare, cuya tranquilidad casi infinita se ha visto interrumpida apenas por el alboroto de la municipalización (diciembre de 2019) y sus primeras elecciones locales (22 de noviembre de 2020), y por la amenaza latente de la erosión provocada por el río que hace años asecha a la hoy cabecera municipal.

Lo que parece sí ha ido en aumento son las esperanzas de la población, esperanzas de un mejor futuro. A inicios de este mes de noviembre en Barrancominas se firmó el Plan Integral Municipal y Comunitario de Sustitución y Desarrollo Alternativo (PISDA), una iniciativa producto del Acuerdo de Paz enfocado a la sustitución de los cultivos ilícitos y propiciar obras de infraestructura, promover la protección ambiental y formalizar la propiedad.

“Aquí, donde hace 22 años había 50 vuelos diarios para el transporte de droga, las cosas están cambiando. La coca solo dejó dolor y muerte, no quedó una sola obra y ahora estamos aquí para ejecutar lo que ustedes mismo decidieron que hay que hacer”, precisó el consejero presidencial para la Estabilización y Consolidación, Emilio Archila, durante la firma del PISDA.

Durante casi cuatro meses los habitantes del nuevo municipio de Guainía trabajaron en la elaboración del documento a través del cual se seleccionaron 182 iniciativas que trazan el plan de inversión para los próximos 10 años. El PISDA en Barrancominas beneficiará a cerca de 1.298 familias entre población indígena y campesina de todo el territorio municipal.

Iniciativas del PISDA Barrancominas

En el PISDA de Barrancominas la comunidad aprobó 182 iniciativas, en su mayoría destinadas a obras de infraestructura rápida. No obstante, también algunas están orientadas a la formalización de la propiedad, a la sostenibilidad y recuperación ambiental, así como planes para zonas apartadas y con baja concentración de población.

Entre las principales obras de infraestructura están aquellas destinadas a la movilidad, como la construcción y pavimentación de 28 Km. de vía de doble calzada que pase por las comunidades de Minitas, Mirolindo, Pueblo Nuevo y Laguna Colorada; la construcción de puentes que permitan conectar algunas comunidades entre sí; la construcción de un puente peatonal en Pueblo Nuevo o la gestión del permiso de funcionamiento y mejoramiento de la pista de aterrizaje de aeronaves pequeñas en La Mapiripana.

La salud también entre las prioridades. En el PISDA se plantea el mantenimiento y dotación del puesto de salud en la vereda Raudal de la Mapiripana o la construcción y dotación de puestos de salud en varias de las veredas y comunidades del municipio.  

Otra de las obras plantea la construcción de un espacio para que entidades como el SENA o alguna universidad puedan llegar a prestar sus programas de capacitación y para transferencias trasversales en la comunidad de Minitas. También se proyectó la construcción de muros de contención que permitan evitar la erosión en las comunidades ribereñas del río Guaviare.

Además, en el documento se incluyó la construcción y el mejoramiento de vivienda; la construcción de la ‘Casa de la Mujer’; la construcción de una planta de relleno sanitario para el manejo y disposición final de los residuos sólidos en el municipio; así como la construcción y puesta en funcionamiento de una planta de tratamiento de aguas residuales para Barrancominas, entre muchas otras obras más.

Para el caso del componente de ‘Formalización de la propiedad’, el PISDA de Barrancominas plantea la ampliación, saneamiento y reconocimiento del territorio de los resguardos indígenas que se encuentran en las comunidades de Pueblo Nuevo, Laguna Colorada y Cumaralito, que cuentan con una población aproximadamente de 2.300 habitantes ubicados entre el río Guaviare y Caño Minisiare con un espacio de 44.854 hectáreas.

Además, en el documento se compromete la formalización de la propiedad para 155 familias del Raudal de la Mapiripana y La Unión, Pueblo Nuevo, Sejalito, Minitas y Laguna Colorada que estén en predios titulables o a los que se les pueda reconocer derechos de uso y reubicar a las familias que se lleguen a encontrar en áreas de resguardos indígenas.

Frente al componente de sostenibilidad y recuperación ambiental, se proyectó la formulación y ejecución de un programa de familias indígenas protectoras del bosque, que garanticen ingresos a directos anuales a 280 personas; así como la implementación de sistemas de conservación y restauración propios de forestería comunitaria en territorios de grupos étnicos; y la implementación de 3 proyectos de reforestación de ríos, caños, nacederos y humedales con árboles maderables de la región en áreas degradadas.

Finalmente, frente al componente de ‘Planes para zonas apartadas y con baja concentración de población’, en el PISDA se incluyó el fortalecimiento y recuperación de semillas ancestrales para la implementación de chagras tradicionales indígenas; establecer un sistema de producción de especies menores (pollos de engordes, gallinas ponedoras, cerdos) que fortalezca la seguridad alimentaria; y la provisión de maquinaria verde, herramientas y equipos agropecuarios del Raudal de la Mapiripana, entre otras iniciativas.

Qué es el PISDA

Los PISDA son una herramienta participativa de gobierno y comunidades que promueve la sustitución de cultivos ilícitos, y están enfocados a combatir la ilegalidad, ejecutar obras de infraestructura rápida, formalizar la propiedad y promover la sostenibilidad y la recuperación ambiental. Su ejecución depende del Programa de Sustitución de Cultivos Ilícitos, PNIS. Aplican para municipios donde se adelantan programas de sustitución voluntaria de cultivos ilícitos y zonas apartadas y de baja concentración de población.

El eje principal del programa se ciñe en la participación articulada con las autoridades locales y la comunidad, en especial las asambleas comunitarias, es absolutamente vital.

Los ocho municipios PISDA son: Cumaribo, Vichada; Barrancominas, Guainía; Rosas, y Piamonte, Cauca; Dagua, Bolívar y El Dovio en Valle del Cauca; e Ipiales, en Nariño.

La puesta en marcha de los PISDA está conformada por seis componentes:
 
1. Los PAI (Planes de Atención Inmediata y Desarrollo de Proyectos Productivos) es ejecutado por la Dirección de Sustitución de Cultivos Ilícitos.

2. Implementación de obras de infraestructura rápida.

3. Componente de sostenibilidad y recuperación ambiental.

4. Plan de formalización de la propiedad.

5. Planes para zonas apartadas y con baja concentración de población.

6. Cronograma con sus respectivas metas e indicadores a finales del 2020. Es importante destacar que el artículo 9 del decreto 896 de 2017, indica que la vigencia del PNIS será de 10 años, en armonía con la señalada para los Planes de Desarrollo con Enfoque Territorial.

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