Decenas de personas varadas en Amanavén (Vichada) solicitan ingreso a Inírida

Una difícil situación están viviendo decenas de personas en la inspección de Amanavén. Se encuentran varadas en esa población ubicada entre los límites de Vichada y Guainía, a 45 minutos de Inírida en una lancha rápida, porque las autoridades de la capital del Guainía no les permiten el ingreso.

Una de las personas afectadas es Milton García. Él asegura que acogiéndose a las excepciones del decreto presidencial para movilizarse, debido a que viajarían a la comunidad de Sarrapia a llevar combustible, la Inspección Fluvial de Inírída les dio el respectivo zarpe: saliendo el sábado 18 de abril con regreso el 24 de abril.

Bajo esas condiciones iniciaron el viaje. Sin embargo, de regreso, faltando poco para llegar a su destino, las autoridades militares y de policía les impidieron continuar su camino aduciendo el endurecimiento de medidas restrictivas a la movilidad por parte de la Alcaldía Municipal.

EL MORICHAL conoció una carta enviada el pasado 21 de abril por parte del alcalde Pablo Acosta a las Fuerzas Militares, donde se les solicita extremar los controles en el sector de Amanavén e impedir el ingreso de cualquier “venezolano, colombo-venezolano, ni ninguna otra persona proveniente de esta zona por el término de 15 días” a partir de la esa fecha. Según el documento, las medidas se tomaron en un Consejo de Seguridad realizado el pasado martes, con el fin de impedir la llegada de la Covid-19 al municipio.

Esa medida del gobierno local es la que hoy tiene a cerca de medio centenar de personas varadas en Amavén pasando dificultades. Dicen no tener dinero para comprar comida y pagar hotel ya que van de regreso a Inírida, ciudad donde tienen su domicilio y su familia.

“El señor inspector (fluvial) nos dio el zarpe con regreso el 24 de abril. Vinimos, hicimos lo que teníamos que hacer y llegamos a Amanavén, acá nos tienen, no nos dejan subir que porque cerraron. ¿Entonces por qué  motivo la policía, la armada, nos autorizó la salida? Ellos debieron habernos retenido allá en el pueblo (en Inírida, antes de salir)”, dice Milton García.

Olga Hernández vive en Puerto Nariño (Vichada) y su hija, una joven enfermera, también pretendía llegar a la capital de Guainía pero la sorprendió el cierre en Amanavén. “En estos momentos no tiene a nadie, no tiene plata, lleva dos días sin comer, necesita irse para Inírida”, le manifestó Hernández a EL MORICHAL.

Esta misma situación la tuvo que afrontar una persona en delicado estado de salud que pretendía arribar a Inírida, pero le tocó quedarse en Amanavén varios días esperando autorización para lograr llegar al hospital Manuel Elkin Patarroyo, según denuncia el enfermero particular y dueño de la única farmacia de esa inspección. Solo hasta este 26 de abril se logró su trasladado, gracias a una misión de la Cruz Roja.

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