Puerto Carreño, múltiples miradas

Por: Yidis Jesús Gahona Rodríguez 
Administrador de Empresas - Profesional en Gestión Cultural y Comunicativa Especialista en Gestión Cultural y Políticas Culturales  Estudiante Maestría en Sociología  Universidad Nacional de Colombia 

Nuestro municipio fue creado en 1922 por el primer comisario de Vichada, el general Buenaventura Bustos en el lugar conocido como “El Picacho”, al que hoy denominamos como el Cerro de la Bandera. El nombre de Carreño fue dado en honor a Pedro María Carreño, quien por ese entonces era Ministro de Gobierno.

Sin embargo, antes de que se fundara Puerto Carreño ya había otros habitantes en este territorio. Así lo describe José Eustasio Rivera, el mismo autor de La Vorágine (uno de los hoteles del municipio lleva el nombre de su obra) a quien, por su conocimiento de la Orinoquia, se le solicitó participar en la Comisión de Límites con Venezuela:

Las regiones circunvecinas al sector que se acaba de amojonar, bañadas por los ríos Vichada, Orinoco, Guaviare, Inírida, Atabapo y Alto Guinía, tiene una escasa población la cual está compuesta en su mayor parte de indígenas pertenecientes a las tribus de Bares, Guahibos, Carros, Banivas, Curripacos, Puinaves y de algunos colonos de origen brasileño, venezolano y colombiano, siendo estos últimos los menos numerosos.[1]

La dinámica que va adquiriendo Puerto Carreño se explica por dos aspectos, los cuales tienen su origen en el siglo XIX. Por una parte, era lugar de paso de viajeros, pues el río Meta, que alimenta con sus aguas el municipio, desemboca en el Orinoco que fue una importante vía de comunicación, ya que atraviesa el sur del territorio venezolano y de allí, a través de Guyana, era posible llegar al Océano Atlántico y conectarse con Europa. De otro lado y teniendo en cuenta que en el sur de Colombia y en el Vichada se extrajeron pieles de animales salvajes, plumas de garza, caucho, sarrapia, balatá y chicle, Puerto Carreño fue un lugar de embarque y comercialización de estas mercancías.

Poco a poco fueron poblando el territorio colonos de diferentes partes del país. Los que predominaron fueron los llaneros que venían de Arauca, Cananare y Meta. Estos introdujeron la ganadería y las costumbres de los hatos ganaderos. Pero es importante recordar que el Río Orinoco es determinante en lo que hoy es Puerto Carreño. Pescadores, comerciantes e incluso contrabandistas han hecho de esta importante fuente de vida su recurso principal para la supervivencia.

Como se evidencia, en Puerto Carreño conviven diferentes miradas y sueños alrededor de lo que queremos que sea el municipio. Por ello, es fundamental que esta diversidad sea tenida en cuenta por nuestros gobernantes y por quienes planean el desarrollo del territorio. No hacerlo se convierte en una imposición de una verdad que, en la práctica, no es la misma para todos.  


[1] Kamues, L. (1997). El Vichada. Proceso social y planificación regional.

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