Norela Rodríguez: lo retos de ser la primera alcaldesa de Barrancominas

Para Norela Rodríguez Sandoval no ha sido fácil asumir el reto de ser la primera alcaldesa de Barrancominas. Es un municipio que nació sin pies ni cabeza y ella ha tenido que lidiar con la responsabilidad de darle vida.

Después de casi tres meses de haber asumido como mandataria, el pasado 1 de diciembre de 2019, hoy no tiene sede u oficina y despacha desde la casa de una amiga. Es la única funcionaria del municipio y gracias a unos amigos consiguió un computador y una impresora para realizar las tareas mínimas de su cargo.

Rodriguez se ha sentido sola en varios momentos de su paso por la administración municipal de Barrancominas. Ha estado tentada a renunciar, pero su verraquera la ha hecho entender la responsabilidad que tiene encima. Sabe que le restan cinco meses de arduo trabajo antes de finalizar su fugaz periodo; el 26 de julio de este año se elegirá su sucesor.

El municipio lleva casi tres meses de haber sido constituido, ¿Cómo va ese proceso en Barrancominas?

Norela Rodríguez Sandoval: En este momento no tengo un despacho como alcaldesa y a la fecha no se tiene la presencia de las instituciones, quizá esto se deba a que tenemos cambio de gobierno.

Pero sí quiero recordarle al Gobierno nacional y departamental que nos pongamos la camiseta para sacar adelante este nuevo municipio. Ya se creó el municipio, nos toca es constituirlo, estructurar su institucionalidad porque todavía no está conformada.

Actualmente estamos trabajando con la Función Pública sobre cuáles son esos lineamientos para darle institucionalidad al municipio.

Barrancominas se municipalizó para que hubiera presencia del Estado y no para que se ausentara así como está en este momento.

¿Qué hace falta para que los gobiernos nacional y departamental efectivamente le den institucionalidad al naciente municipio?

N.R.S: Desde el ángulo en que me encuentro, considero que el Gobierno creó este municipio pero no sabía cuáles eran sus competencias. El Estado debe considerar y ponerse al día de cómo se crea un municipio a partir de dos corregimientos. 

Todo el mundo piensa que Barrancominas es una ciudad, pasan unos requerimientos o lineamientos para poder estar allá, que no los cumple el municipio.

Pero ya estamos trabajando en las tareas que debo desarrollar en estos cinco meses antes de las elecciones del nuevo alcalde, para entregar resultados al nuevo mandatario.

Como falta tan poco tiempo lo que estoy haciendo son gestiones para que el que vaya a venir, que sí va a poder ejecutar los recursos, – yo no he podido ejecutar recursos porque no tengo estructura administrativa y no hay una corporación de concejales la ley no permite ejecutar recursos-, por eso nos toca solamente gestionar para entregarle al otro alcalde.

Cabe resaltar que la única institución que ha cumplido es la Registraduría Nacional. Ya tenemos registrador municipal.

¿Cuáles son esas tareas urgentes suyas y del Gobierno para darle institucionalidad a Barrancominas?

N.R.S: Primero tiene que intervenir es el IGAC para hacer el deslinde del municipio. Luego de eso intervine el DANE, lo que hace es levantar el censo municipal y entregarlo al DNP para que finalmente este pueda destinar los recursos para el municipio.

Mientras tanto yo voy trabajando en la estructura administrativa que debemos presentarle al próximo alcalde para que él se la presente al concejo municipal, para que sea aprobada o ajustada por la corporación.

¿La administración departamental que terminó en 2019 dejó presupuesto para Barrancominas?

N.R.S: No cuento con ese presupuesto. Estamos definiendo cómo y en qué se va a gastar ese presupuesto. Los recursos los maneja es la gobernación (de Guainía), y los va a manejar hasta que se hagan las elecciones. Vengo siendo es como una funcionaria más de la gobernación.

Dentro de las gestiones realizadas hasta el momento, ¿concretamente qué ha conseguido?

N.R.S: Una de las gestiones que ya se acordó por parte de la ADR (Agencia de Desarrollo Rural) es la ampliación de la cobertura del proyecto de fortalecimiento del cacao en el municipio de Barrancominas.

Es decir, al proyecto que ya está vamos a ampliarle la cobertura. Además, ya estamos hablando con el posible comprador de este cacao.

Durante este tiempo, ¿cuál ha sido su día a día como alcaldesa?

N.R.S: En diciembre me desplacé a Inírida a hacer el empalme. Yo solicité un informe para saber que recibía el municipio, para así mismo, como encargada, velar por lo que se recibe. Es la hora que no he recibido algo formal por parte de la administración departamental.

En enero estuve en Barrancominas y armé una oficina temporal en la casa de una amiga. Unos profesores me prestaron un computador, el otro una impresora; de esa manera fue que pudimos hacer las solicitudes tanto al departamento como a nivel nacional.

Esto es un reto para mí, debemos trabajar con lo que hay en la región sin mal acostumbrar al Gobierno.

¿En este tiempo qué ha sido lo más difícil para usted como alcaldesa?

N.R.S: En Barrancominas tenemos un problema, hay una invasión. Son personas que no son de ahí, pero que porque se municipalizó entonces cogió como más precio y eso hace que ellos piensen en ‘lotiarlo’ y venderlo; no es ni siquiera para vivir.

Ese ha sido un problema para mí porque sin tener competencias, el Gobierno me obliga a mí a defender el erario público.

Pero sin duda lo más difícil es aprender a hacer la institucionalidad de un municipio.

En ese orden, ¿cuál va a ser el reto del nuevo alcalde?

N.R.S: Teniendo en cuenta que las elecciones son el 26 de julio, estoy pensando que voy a alcanzar a entregarle solamente el Rut del municipio y las cuentas maestras, para que él pueda gestionar los recursos. Estoy pensando también en entregarle, siendo positiva, la estructura administrativa y la conformación del deslinde en el mapa municipal.

El reto para el próximo alcalde sería hacer el esquema territorial con enfoque diferencial, para orientar a dónde va a ir el crecimiento poblacional del municipio, ya que nosotros no contamos con tantos terrenos, somos prácticamente una isla en medio de resguardos indígenas.

¿Cuál es la problemática social más importante que tiene el municipio hoy en día?

N.R.S: Uno es la socavación del muelle de la franja del río Guaviare en Barrancominas, Arrecifal, Sapuara, Laguna y Pueblo Nuevo.

Necesitamos urgente hacer control de esa erosión. En Arrecifal hay un colegio que está que se lo lleva. En Barrancominas está que se lleva la pista, ya viene (el mes de) julio y empieza socavar nuevamente y se lleva la pista.

También se requiere mejorar en salud. Mejorar las condiciones de las instalaciones del actual centro de salud de Barrancominas.

¿Se arrepiente de haber asumido el reto?

N.R.S: Uno se arrepiente de lo que no hizo más no de lo que hizo.

En el mes de diciembre quise renunciar, cuando me di cuenta como estaba prácticamente el municipio: no tenía institucionalidad, yo era sola, no tenía quien me apoyara.

Una vez entregue la alcaldía, ¿qué sigue para Norela Rodríguez?

N.R.S: Lo primero es seguir con mi Consejo Mayor de Mujeres Líderes de la Asociación de Cabildos y Autoridades Unión de Indígenas de Guainía y Vichada (ASOCAUNIGUVI).

Cuando salga de acá quiero seguir fortaleciendo a las mujeres de Guainía.

Pero en el plano político, ¿está la intención de ser alcaldesa nuevamente de Barrancomians?

N.R.S: En este momento no lo tengo previsto. Estoy es descansando porque yo sé cuál es la dinámica de una campaña. El tema político es muy duro, como mujeres tenemos que enfrentarnos a muchas cosas.

De todas maneras, no quiere decir que no lo vaya  a hacer. Puedo decir en este momento que no y resulta que en unos cuatro u ocho años resulte yo otra vez de candidata.

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