¡Un adiós a Don Chucho! «Nuestro héroe de guerra, también nos preparó para luchar en la guerra de la vida”, Ángela Novoa

Por: Gardenia Rebolledo

El soldado del Ejército Nacional, héroe de la patria y veterano de Guerra en Corea (1952) Jesús María Novoa Martinez, falleció el pasado domingo 12 de enero de 2020 a sus 95 años de edad en la capital Vichadense. Familiares, amigos, compañeros de batallas, instituciones y un sin números de habitantes de Puerto Carreño les dieron el último adiós con honores y agradecimientos por su aporte, entrega social y ejemplo en vida.

La familia del hombre que libró mil batallas, denominado cariñosamente por sus allegados como Don “Chucho” (QEPD) abrió las puertas de su casa a este medio de comunicación, para contarnos de ese ser humano que hizo muchos actos heróicos en su vida, pero sin duda el mejor de todos ellos, fue el luchar por sus 10 hijos y su esposa Fanny, con quien compartió 65 años de casado. “Nuestro héroe de guerra, también nos preparó para luchar en la guerra de la vida” dijo Ángela Novoa Serna, una de las hijas de Novoa.

Sus  hijos, María Rosalba, Jesús, Fanny, Álvaro, Martha, Carlos, Carmen, Rosario, Ángela y Jairo. Hombres y mujeres profesionales, 6  de ellos educadores de profesión, 1 abogado y 3 guías turísticos, formados en valores, disciplina, humildad y amor, indicaron a EL MORICHAL que su padre dejó un legado histórico no solo en Corea y en Colombia, sino también dentro del  núcleo familiar Novoa Serna. Sus 10 hijos, sus 25 nietos y 13 bisnietos, lo definen como un hombre polifacético, que después de salir de las filas del Ejército Nacional, se desempeño como aserrador, acuicultor, agricultor, ganadero y escribió un libro denominado “Reminiscencias de la campaña de corea 1952” con dos ediciones, fue poeta y era un amante de la lectura, pero su mejor trabajo fue preparar a sus descendientes para la vida.

Con más de 47 años radicado en el municipio de Puerto Carreño, don “Chucho” era dueño y fundador de la Isla de Santa Helena, donde trabajó la agricultura y la ganadería por muchos años y coadyuvó al progreso económico y social de los habitantes de la zona. Aportó su ingenio, voluntad de trabajo y enseñanzas de lucha a muchos Carreñenses. Hoy día, sus hijos dan gracias a su padre y madre por haber llegado a estas hermosas tierras llaneras para asentarse y crecer. Al igual que “Chucho” apuestan, por un mejor Carreño y trabajan día a día para lograrlo.

 

 

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