“Todavía seguimos esperando”, Josefina Chipiaje

En una pequeña casa hecha de palos, zinc y lonas plásticas convive Josefina Chipiaje, su esposo y sus seis hijos, algunos en edad escolar. Ella se hizo famosa hace tres meses cuando quiso hacerle llegar una carta al Presidente Iván Duque, pero su misiva terminó en el baño de un de un restaurante de Puerto Carreño.

En medio de sus necesidades económicas, la humilde mujer indígena le pedía al mandatario colombiano una vivienda digna, pues vive en un marginal barrio de la capital vichadense. “Soy desplazada de Palmarito (Cumaribo)… escasamente conseguimos para la comida, a veces comemos una vez al día. Yo no he recibido ninguna ayuda por parte del gobierno y en debido a mis necesidades económicas me atreví a hacer la solicitud, yo le dije a mi hija para que escribiera una carta porque yo no sé escribir”.

Josefina quiso aprovechar la visita del Presidente Duque el pasado 29 de junio a Puerto Carreño, cuando se realizó el Taller Construyendo País, pero entendió que hacer por su propia mano sería imposible. Entonces acudió al Representante a la Cámara por el Vichada Gustavo Londoño.

“Yo le pedí al señor Gustavo Londoño que me hiciera el favor de hacerle llegar mi petición al Presidente de la República. Él me dijo que si y yo me quedé confiada pero después me enteré que mi carta había sido botada en un baño de ese restaurante. Yo pensé, será porque soy indígena, yo me puse muy triste”, precisa la señora Chipiaje.

Como el hecho llegó hasta los medios nacionales, en sus redes sociales Londoño precisó que en un “descuido la carta se le cayó”, pero se comprometía a elevar la solicitud de la mujer vichadense al nivel nacional.

“El mes pasado me llamaron del Ministerio de vivienda y me preguntaron donde yo vivía, les dije mi dirección donde tengo el ranchito y la necesidad que tengo, pero desde ese día no he recibido respuesta, no me han llamado más y tampoco me dicen si me van a ayudar. Yo tengo fe que sí, todavía sigo esperando, porque yo necesito tener una casita digna para mí y mi familia” expresó doña Chipiaje.

La insistencia de Josefina Chipiaje parece no tener límite. “Hace unos días yo vi al señor Londoño en la inauguración de un comando de campaña aquí en Puerto Carreño y le salude, le dije que quería hablar con él, quería preguntarle qué había pasado con la respuesta o si él sabía algo, pero me dijo que estaba muy ocupado, dio la vuelta, se fue, se montó en un carro y se marchó”, explicó la protagonista de esta historia.

La noticia sirvió de algo

La solidaridad que caracteriza a los vichadenses se hizo sentir al escuchar lo manifestado por la Señora Chipiaje. “Mi rancho era de palo y lonas de plástico nada más, cada vez que llovía el techo plástico estaba roto y nos mojábamos todos adentro”.

Pero cuando sucedió lo de la carta y se conoció la solicitud de la mujer indígena, “el señor (Jorge) Cardona y su esposa vinieron y me dijeron que ellos me iban a regalar 24 láminas de zinc y gracias a ellos ya tenemos un techo. Lo que ellos, hicieron, fue de corazón para ayudarme, porque se dieron cuenta de mi sufrimiento como madre y de las necesidades que estoy pasando”, explicó Josefina.

Diego Gaitán, esposo de la señora Chipiaje, también solicitó ayuda. “Necesitamos ayuda de una vivienda, nuestros niños están pequeños y merecen vivir en mejores condiciones. También pido que nos den trabajo, yo trabajo pero a veces no me alcanza para poder mantenernos. Pedimos ayuda al presidente Duque, a la señora Vicepresidenta, que estuvo recientemente aquí en Carreño para que nos ayuden a resolver esta problemática que tenemos”.

“Yo tengo la esperanza que el gobierno nacional me ayude”, concluye Josefina Chipiaje.

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