Luz Amanda León; 25 años como religiosa. Una indígena de Guainía al servicio de Dios y la comunidad.

El pasado domingo 1 de Julio de 2018 se celebraron en la casa Ave María en el barrio Santa Ana, sur de la ciudad de Bogotá, los 25 años de servicio como religiosa de la hermana Luz Amanda León. La hermana Amanda es indígena de la etnia Desano, oriunda del Guainía; su padre Gabriel León es indígena Desano y su madre Gregoria Rubio, indígena Yuruti. Sus padres fueron de los primeros indígenas que migraron del Vaupés al Guainía y Luz Amanda León una de las primeras religiosas católicas de este departamento, por eso se siente feliz al decir que es Guainiana y que es indígena.

Nació en noviembre de 1968 en Mitú (Vaupés) pero a sus 2 años su familia migró al Guainía y allí pasó su juventud en donde estudió la primaria y el bachillerato. Posteriormente y siguiendo los pasos de la Madre Laura, considerada la madre de los indígenas e influenciada por las Hermanas Lauritas; Luz Amanda León a los 17 años ingresa a la comunidad de las Lauritas en 1991 y en 1993 hace los primeros votos en su profesión como religiosa.

Las virtudes como la caridad, obediencia, humildad, docilidad y una profunda Fe cristiana además de la ética en las personas la llevaron a iniciar su carrera como educadora de jóvenes y niños en la parte académica y en la Fe católica.  Fue docente en los departamentos de Santander, luego Caquetá, Amazonas y actualmente es profesora en el Colegio Custodio García Rovira en Inírida en el Departamento de Guainía.

La hermana Amanda es licenciada en ciencias religiosa y ética de la Fundación Universitaria Juan de castellanos de Tunja (2005) y especialista en ética y pedagogía de la misma universidad. Asegura que no le gustan los cargos administrativos y prefiere trabajar directamente con la comunidad pues es desde allí en donde podemos hacer grandes cambios, dice. El amor por la familia y por las esposas maltratadas ha fortalecido el deseo de ayudar, es por eso que siente mucha felicidad al cumplir tantos años como religiosa al servicio de Dios, viviendo en su gozo y misericordia.

Uno de los acontecimientos más duros en su vida fue en el año 2016 cuando muere su tía Amelia León una de las primeras misioneras indígenas de la madre Laura en Colombia, quien llevaba más de 60 años como religiosa. Actualmente la hermana Amanda León está dedicada a su pueblo, a su familia y a su gente Guainirense aportando desde la Fe católica su grano de arena. Al cumplir 25 años como religiosa se siente orgullosa y dice tener toda la Fe en Dios y esperanzas para seguir trabajando y fortaleciendo las familias, porque para ella la familia es muy importante para la construcción de la sociedad y la construcción de país.

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