San José, la hacienda que pone al Vichada en el mapa ganadero

Después de abandonar el área financiera del sector bancario, el alto ejecutivo Gabriel Jaramillo quería crea una empresa que contribuyera al desarrollo y crecimiento económico colombiano.  ¿Qué tipo de negocio debería ser? ¿Cómo podría lograrlo? Se preguntaba. No tardó mucho en encontrar las respuestas.

Tras conocer los llanos orientales, Jaramillo notó el potencial agroindustrial de la Orinoquia.  Y sabía que esta región de Colombia podía aumentar su desarrollo al igual que lo había hecho otros países con zonas similares. “Todas las grandes fronteras del mundo se han abierto por la parte pecuaria, y de la parte pecuaria hay una transición hacia la agricultura de los granos. Así se consolida una agricultura más sofisticada”, explica el banquero.

Corral Temple Grandin. Foto: Hacienda San José

Esos argumentos son el origen de la que podría ser considerada hoy la mejor ganadería del país: Hacienda San José. La componen ocho fincas que se extienden a lo largo de 9.000 hectáreas. Se encuentra ubicada en la inspección de Nueva Antioquia, municipio de La Primavera, Vichada, a unos 600 kilómetros de Villavicencio (Meta) y a 350 de Puerto Carreño, la capital del departamento.

San José desarrolló su proyecto en ese lugar por varias razones. “Nos enamoramos de Nueva Antioquia porque era una región necesitad. Les pedimos a unos profesionales hicieran una encuesta entre los niños de la región para conocer sus sueños. La conclusión fue que los pequeños veían el futuro con muy pocas esperanza. Al enterarnos, nuestra decisión fue inmediata: ‘Tenemos que formar empresa aquí’. Queríamos generar un impacto económico positivo un desarrollo que se irradie hacia la altillanura”, explicó Jaramillo.

Foto: Hacienda San José

El proyecto comenzó en 2014. Hoy cuenta con 7.000 cabezas de ganado y 5.000 hectáreas sembradas en pasto. La hacienda ha conseguido lo que nadie había logrado en la región, tener tres reses por hectárea, cuando el común denominador ha sido siete hectáreas por cada vaca. Los buenos resultados son el producto de trabajo en suelos, pastos, el manejo animal y el área genética, con profesionales de las mejores universidades de Brasil. Este es, literalmente, un centro de investigación.

Muchas hembras

El gobernador de Vichada, Luis Carlos Álvarez, considera que la apuesta genética que se está desarrollando en la hacienda es un gran aporte para el departamento con mayor proyección agrícola y ganadera del país. “Ellos le están dando la oportunidad al campesino de mejorar su ganado, porque comparten el conocimiento que desarrollan”, dijo el mandatario.

Ese conocimiento compartido se refleja en la manera como los pequeños finqueros vecinos de la hacienda han mejorado su ganadería. Han replicado el modelo de rotación de potreros (no superiores a las cinco hectáreas), ubicados alrededor de una especie de establo donde los animales encuentran agua y sal.

El ministro de Agricultura, Juan Guillermo Zuluaga, quien visitó a finales de febrero de este año la Hacienda, dijo que su trabajo es ejemplar. Carlos Montenegro, director del Centro de Estudios de la Orinoquia de la Universidad de los Andes, afirma que el éxito de San José radica en tres puntos fundamentales: 1) Un trabajo  diferente de ganadería, 2) La cooperación con redes ganaderas brasileñas del más alto nivel (Brasil es el primer exportador de carne del mundo), 3) Que apostó por cumplir su propósito en un lugar de condiciones complejas.

Foto: Hacienda San José

El gran impedimento para el desarrollo agroindustrial y agropecuario del Vichada ha sido la falta de infraestructura vial. La preocupación de grandes, medianos y pequeños empresarios, es la de poder llevar su producto a los centros de consumo. Sin embargo, San José está haciendo trizas esa realidad. Según Gabriel Jaramillo, hoy en día tienen menos merma de peso entre potrero y frigorífico en Villavicencio, que lo que pierden otras empresas entre Puerto López y la capital del Meta.

En sus primeros cuatro años de funcionamientos San José se ha dedicado a la reproducción de sus bovinos. Por medio de la tecnología están preñando novillas de 10 meses (algo nunca antes visto en Colombia), y con manipulación genética todas las crías que obtienen son hembras. Así, esperan tener 25.000 reses en ocho años.

En 2026 la empresa debería vender alrededor de 6.000 cabezas de ganado para el consumo de carne, 1.000 toros Nelore Ciclo Corto (raza con adaptación ideal a las características de la Orinoquia) y un número menor de hembras para reproducción, además de semen y embriones. 

Nota 1: Este artículo fue escrito a petición de la Revista Semana, por Edwin Suárez (director del periódico EL MORICHAL), y publicado en una edición especial de esa revista llamado ‘Hay campo para la paz’, que está en circulación desde el domingo 6 de mayo.

 Nota 2: El título con el que se publicó en la Revista fue: Negocio ‘vacano’.

Así se ve el artículo publicado en la revista:

 

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