La antena de la discordia en El Progreso

Por: Edwin Suárez Narváez

El inicio de esta historia se da cuando por iniciativa de los habitantes de la vereda El Progreso, ubicada en la inspección El Viento, municipio de Cumaribo, se recogen firmas para respaldar la petición de la instalación de una antena de telefonía celular en la vereda ante el Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (MinTic).

Por medio de la representante a la Cámara por Vichada, Nery Oros, se logró que MinTic exigiera a la empresa Claro poner una antena en El Progreso.

El problema empezó cuando el ingeniero de Claro llegó hasta esta vereda para escoger el predio donde se levantaría la antena. Inicialmente se priorizaron tres predios, que según criterio del profesional, podrían cumplir los requisitos que exige la empresa para suscribir un contrato de arrendamiento por un periodo de 15 años.

Cuando eso ocurrió un sector minoritario de la comunidad se opuso a que la antena se instalara en alguno de los tres predios en mención. Ellos reclamaban que la instalación se efectuara en terreno de la junta de acción de comunal; algo totalmente válido.

Sin embargo eso no es posible, tal y como me lo explicó el ingeniero, porque los predios comunales no cumplen con uno de los requisitos más importantes exigidos por Claro: no tienen legalidad en los títulos. De hecho, por esa misma razón esa junta de acción comunal no pudo realizar inversión social con recursos de las petroleras, en una caseta comunal. Las empresas exploradoras de petróleo se negaron a poner una sola piedra en unos predios que no tienen títulos ni pagan impuestos.

Bajo ese contexto solo queda pensar que quienes se siguen oponiendo a la instalación de la antena en un predio privado lo hacen movidos por envidia o intereses personales, sin medir las consecuencias de que por sus entorpecimientos la empresa desista de instalar la antena en la vereda, y terminar causando un gran daño a la comunidad que dicen defender.

Incluso, algunos de ellos fueron sancionados recientemente en una asamblea de la junta por no aportar los $5.000 que deben pagar mensualmente quienes están inscritos en el libro de la JAC.

Sin embargo, como muchos habitantes de esa comunidad, considero que lo único importante es instalar la antena, sea en el predio que sea.

Nota: tengo la obligación profesional y ética de aclarar que El Progreso es la vereda donde viven mis padres Héctor Elí Suárez y Nancy Narváez, y cuyo predio fue priorizado entre los tres donde podría instalarse la antena. No obstante, considero que quienes se oponen a la instalación han sobre pasado los límites bajo la excusa de defender el derecho de la comunidad para atropellar sicológica y socialmente a los propietarios de los tres lotes. Esta columna de opinión la habría escrito estuvieran o no mis padres inmersos en la discusión.

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Un comentario en “La antena de la discordia en El Progreso

  • el 14 diciembre, 2016 a las 2:16 pm
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    señores el mor ichal esa información es una gran mentira aqui nadie se esta oponiendo ala instalación de la antena de comunicación de la empresa de claro simplemente la mayoría de la comunidad queremos q el beneficio del arrendamiento sea para que ingrese la J. A. C para obras comunitarias y no queremos que lo del arriendo sea para una sola familia ya que ellos no piensan en la comunidad gracias por su atención prestada

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