Dumar Aljure, el amansador de canciones

La mañana del viernes en que nos encontraríamos en Bogotá Dumar Aljure Rivas llegó un poco tarde, pero no era su culpa. Venía del Casanare y pasando el último túnel que sirve de puerta a la capital de Colombia se encontró con un trancón de esos que ha dejado el paro camionero.

Pero en vez de estar preocupado por su retraso, la tranquilidad brota por sus poros. Con cuarenta años de carrera artística y 63 de existencia, sorprende encontrarse con la parsimonia, la sencillez y la tranquilidad con la que Aljure se toma la vida. Los pantalones remangados y las cotizas que lleva en sus pies, sobre el suelo bogotano, parecen ser una fiel prueba de ello.

Al son de un café y un pasaje sabanero conversamos con Él:

Edwin Suárez: ¿Maestro por qué le dicen “El trochador de la canta”?

Dumar Aljure: Antes de que yo grabara cantando le di unas canciones a mi gran amigo Tirzo Delgado y él las grabó. Entonces, mis amigos me dijeron, usted mantiene trochando canciones para entregárselas al pueblo mansiticas. Y como eso es lo que uno hace con los caballos, los trocha hasta que se ponen mansiticos. De ahí viene “el trochador de la canta”.

ES: Usted viene de familia de músicos, pero, ¿cuál fue su primera experiencia con la tarima, con el público?

DA: eso fue algo como cuando a uno le da miedo los micrófonos, porque allá del lugar dónde yo soy, El Gûira, municipio de Tauramena, siempre cantaba en los bailes sabaneros, sin micrófono y ante un público muy mínimo. Pero ya en San Martín, en el año 75, con grandes amigos, me dijeron que debía incursionar (a cantar), y así fue como me metí al escenario y me fui adaptando.

Foto. Nataly Quiroga (3)

ES: Usted tiene interpretaciones como ‘Catira casanareña’, ‘Pa’ lante casanareños’, ‘El renco’, ‘La tucusita’, en fin… pero cuál es la canción que más le gusta o que tiene un sentido muy especial.

DA: Hay un tema que se llama ‘Por tres mujeres yo vivo’ que es para la mamá, la esposa y la hija, que cualquier hombre en su mayoría las tiene. Entonces, es un tema muy diciente.

Pero, el que haya llegado al alma del público, ‘Catira casanareña’.

ES: Maestro, ‘Dumar Aljure en el cielo’ es una canción que lo tiene a usted cómo protagonista. Cuál es la historia detrás de esa composición, de dónde salió.

DA: (risas) eso es un sueño. Este tema se hizo por nombrar algunas personas ya fallecidas, entonces, se hace este tema enfocado en un sueño, que se fue al cielo y allí se encontró con todos estos personajes, y se narra también como vivencias del llano porque dice que estaba en un baile cuando una bala perdida, de tantos problemas que se forman en una fiesta, los que se agarraron a dar plomo fueron unos y el que vino a morir fue otro.

ES: Y como lo describe en esa canción, cree usted en el cielo y el infierno. ¿A cuál de los dos irá a parar cuando le toque su turno?

DA: Pues yo creo que el infierno propio es donde estamos. Allá no hay nada más.

ES: Dicen que usted puede usar el mejor Liquiliqui y el sombre más fino, pero que nunca se ha puesto zapatos, que ha viajado, incluso por el mundo, siempre encotizado…

DA: Es la costumbre. En Bogotá yo me pongo cotizas, por el frio, porque por allá por todo el llano yo ando descalzo. Eso es una costumbre muy propia del llanero.

ES: Maestro usted va a cumplir 63 años ahora en septiembre, ¿tendremos Dumar Aljure para rato?

DA: Yo creo que hasta que el propio creador lo decida. Pero, mientras no ocurra lo contrario, 20, 30 o 50 años más.

ES: Si le digo la palabra Vichada, qué se le viene a la mente.

DA: Parte del llano

ES: ¿Cómo describe usted ese departamento?

DA: El Vichada es algo muy bonito, muy criollo. Inmensidad de sabana, montañas, ríos caudalosos. Eso es parte del llano.

ES: De los pueblos de Vichada que ha visitado cuál ha sido esa presentación que más recuerda.

DA: Pues así especial no. Yo he estado en la mayoría de los pueblos como Santa Rosalía, Pavanay, Puerto Carreño, La Primavera en fin, en muchos lugares de Vichada.

ES: ¿Y qué lugar de Vichada será el que visite dentro de poco?

DA: Hasta la presente no hay nada previsto pero no es raro que dentro de muy poco vuelva por allá. De todas formas a mí me gusta mucho andar, sea en la parte artística o sea por cuestiones personales yo me la paso por allá, por el Arauca, el Meta, el Vichada.

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