Colombia y su particular semántica de la paz

Por: Diego Reyes.

La palabra paz ha sido el término más utilizado en los últimos tres años en Colombia. Y es que después de tantos ingentes esfuerzos por alcanzar la pacificación del país, la negociación que se adelanta en La Habana (Cuba) con la guerrilla de las FARC es hoy una clara posibilidad de darle fin al conflicto de más de 60 años de antigüedad. Sin embargo hay que tener en cuenta dos aspectos fundamentales en esta discusión.

Según la Real Academia de la Lengua, el concepto de paz hace referencia a una situación en la que no existe lucha armada en un país o entre países, relación de armonía entre las personas, sin enfrentamientos ni conflictos, o un Estado de quien no está perturbado por ningún conflicto o inquietud. Pero la paz va más allá que el estado de armonía. Una verdadera paz se construye sobre la base de un país que respete los derechos humanos y cuide de las necesidades de los ciudadanos.  Diremos que existe paz cuando los colombianos mueran de viejos y no de inasistencia médica o pobreza extrema, o cuando los jóvenes tengan total acceso a la educación y a un trabajo digno, cuando no haya niños y familias mendigando.

Como segundo aspecto recordemos que Colombia ha tenido muchas negociaciones para la paz, y sin embargo no ha tenido un solo día de paz verdadera. La Guerra de Los Mil Días, asesinato de Gaitán, violencia bipartidista de los años 50 del siglo XX, nacimiento de guerrillas, Frente Nacional,  M19, toma del Palacio de Justicia, narcotráfico, paramilitarismo…, son solo algunos de los episodios de cruda violencia que ha marcado a la sociedad colombiana. Cabe decir que muchos de estos momentos de violencia tuvieron un final pacífico, por ejemplo la Guerra de Los Mil Días terminó con la edificación de la Basílica del Voto Nacional en el centro de Bogotá, como agradecimiento por la paz que llegaba luego de mil días de guerra fratricida. Mejor dicho: ¡si todos tuviéramos memoria cómo cambiarían las cosas!

De todas formas todos los intentos por alcanzar la paz no son en vano. Del país depende que construyamos una paz verdadera o simplemente sea otro sofisma de distracción.

Te gustó? Compártenos en tu red

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *